Sí, el título parece un poco llamativo pero es la verdad y en este artículo queremos explicarte un poco en qué consiste el blanqueamiento dental y por qué decimos que los dientes blancos no existen.

¿Comenzamos? ¡Bien!

Empecemos hablando sobre el blanqueamiento dental:

El blanqueamiento dental es un procedimiento que le devuelve a los dientes el tono que vamos perdiendo con el tiempo.

El color de nuestros dientes viene dado por la genética, como el color de nuestros ojos, o el color de nuestra piel.

La dentina, que es la segunda capa del diente y tiene este color y la capa externa que se llama esmalte, lo transparenta.

El esmalte es una capa fuerte que le transfiere al diente brillo, resistencia y belleza.

Un diente sano por lo general tiene una dentina de un amarillo suave o intenso y un esmalte cuyo grosor y transparencia refleja diferentes tonalidades, matices entre los blancos azulados, amarillos difuminados, tonos marrones y grisáceos.

Los colores naturales de los dientes nos reflejan salud sin importar que estos no sean intensamente blancos, son piezas únicas que juegan un papel muy importante en nuestra salud general.

Con el tiempo nuestro color natural se va perdiendo, por los pigmentos que se van captando de los alimentos, condimentos, bebidas como el café, té, refrescos, el tabaco. Pigmentos que se van depositando en los micro poros del diente dando modificando su color externo.

Los blanqueamientos dentales son tratamientos que se hacen cuando después de hacer una limpieza dental por el dentista y los dientes están sanos, decidimos que queremos recobrar varios tonos, sin modificar la estructura del esmalte.

Los blanqueamientos son peróxidos que desplazan la molécula de la mancha, que se van depositando en los micro poros de la superficie de los dientes y si son hechos con materiales de calidad y con los tiempos y la técnica adecuada no perjudican la salud de los dientes.

Con esto quiero transmitir, que dientes blancos no existen, que los blanqueadores con los que contamos, son realmente aclaradores, que permiten en la odontología estética, recobrar la luminosidad de las sonrisas.