Unas encías sanas son de un color rosa pálido, tienen un aspecto firme, y no sangran con facilidad. Con un correcto cepillado y buenos hábitos tanto de higiene como alimenticios, nos permiten  mantener nuestras encías en forma.

Esto implica dedicarle tiempo al cepillado, el uso de enjuagues bucales no agresivos,  y una dieta rica en fibra, baja en azucares y harinas refinadas, que respeten el ecosistema natural de nuestra boca.

En la  enfermedad de las encías como se menciona influyen varios aspectos  pero  básicamente su  origen es bacteriano, bacterias propias de nuestra boca pero que encuentran circunstancias favorables para hacer daño y desencadenar la enfermedad de las encías.

Cuando se inicia un proceso inflamatorio de nuestras encías, lo notamos rápidamente ya que las encías se observan gruesas y con bastante cambio de color.

En su estadio inicial, Gingivitis, solo involucra la encía que rodea a los dientes y su tratamiento, si es muy leve se resuelve con un correcto cepillado, y si es más avanzada la gingivitis con presencia de placa bacteriana calcificada requerirá una limpieza profesional por parte del dentista.

La gingivitis también puede ser producida por traumatismo directos sobre la encía que hacen daño sobre ella por presión y acumulo de placa continua, como empastes defectuosos, prótesis, aparatología de ortodoncia, piercing.

Si no hacemos un tratamiento adecuado pasamos de la fase inicial de la enfermedad periodontal llamada gingivitis a la avanzada llamada periodontitis.

En la periodontitis ya hablamos que la enfermedad de la encía no está solo en la encía libre que rodea el diente sino que ha avanzado y se han formado las bolsas periodontales.

 Para explicarlo de una forma sencilla, en condiciones normales, entre el diente, la encía y el hueso hay un pequeño espacio de 3 a 4mm, como un pequeño canal protegido por encía fuerte queratinizada. Si dejamos que las bacterias vivan aquí sin removerlas y proliferen, estas solas y/o juntos a otros factores como cambios hormonales, enfermedades sistémicas, el tabaco, alcohol, alimentación desequilibrada con déficit de nutrientes;  van debilitando los tejidos que rodean al diente, la altura de hueso se va perdiendo y lo que antes era un pequeño espacio natural entre el diente y encía, cuyo tope era el hueso, se aumenta, porque las bacterias atacan al hueso y se va perdiendo en sentido apical o sea hacia la raíz, creándose espacios de más 3 a 4mm,  donde las bacterias viven  y proliferan porque aquí, nadie las molesta.

Son espacios profundos donde la enfermedad se instaura de tal forma que por más que nos cepillemos y cambiemos nuestros hábitos, solo se revierte con tratamiento periodontal realizado por un especialista. 

Es súper importante tratar la enfermedad periodontal porque puede ser un proceso crónico asintomático, que silenciosamente nos lleva a ir perdiendo los diente por movilidad, por la pérdida del soporte óseo.

El tratamiento de la periodontitis es muy importante a nivel odontológico porque si se pierde los tejidos que soportan al diente, de nada vale no tener caries y estén aparentemente sanos los dientes, si se van a perder por movilidad. Los pacientes acuden a tratamientos de las encías cuando hay síntomas; encías muy inflamadas, sangrado, y sobre todo cuando hay dolor bucal, pero la enfermedad periodontal puede pasar totalmente desapercibida porque como se menciona en muchos casos es asintomática, sentimos mal sabor de boca y nuestro aliento es fuerte que no asociamos a que podamos tener esta enfermedad.

Cuando se diagnostica una periodontitis, no basta realizar una limpieza convencional. El odontólogo hace una evaluación inicial y si se confirma el diagnostico, se remite al Periodoncista.

El Periodoncista es un profesional que ha hecho la especialidad, ha dedicado tiempo y esfuerzo para profundizar en esta rama de la odontología, donde se han hecho muchos estudios y grandes avances científicos. El periodoncista es un gran apoyo en toda clínica dental porque permite el éxito de todo tratamiento y salvar dientes que están perdiendo soporte, labor muy difícil que requiere conocimientos especializados.

En la primera consulta con el periodoncista se hace un estudio periodontal completo, donde se realiza una correcta historia clínica y se reconocen los factores que han desencadenado la enfermedad, y el paciente se conciencia, que la periodontitis es una enfermedad bacteriana y como tal hay que atacarla. En el estudio se miden las bolsas de cada diente y según el grado de la enfermedad se organiza un plan de tratamiento.

Una vez realizado el tratamiento periodontal, el paciente es controlado, ya que el éxito del tratamiento depende en gran porcentaje en que se sigan todas las pautas de correcto cepillado y mantenimiento. Se miden las bolsas periodontales que teníamos para evaluar su cicatrización y la ganancia obtenida, signo de que los tejidos que rodean al diente se han recuperado y vuelven a fijarlos.