Consejos Dentales

¿Qué es y cuándo cambiar una Amalgama Dental?

Entre las propiedades de la amalgama destacan resistencia, su bajo coste económico, longevidad, durabilidad y facilidad de manipulación. Aunque estéticamente, el aspecto de la amalgama dista mucho de las propiedades que ofrecen los materiales de hoy en día. A pesar, de sus propiedades, en el último tiempo, se ha observado como rutina el reemplazo de estas restauraciones frente al más mínimo defecto.

La práctica odontológica tradicional se ha enfocado en el tratamiento ideal y menor atención ha sido prestada para el diagnóstico y tratamiento de restauraciones que han fracasado. Estudios avalan que al reemplazar las restauraciones corresponde entre 50 y 78% de la actividad de un odontólogo . Esto sugiere cierto fracaso para la odontología. Además, si se piensa que el reemplazo de una restauración indudablemente va a terminar en aumento del tamaño de la cavidad, debilitando la estructura dental y extendiendo el daño, el que incluso puede compromete, frente a estos hechos, es lógico, e importante, analizar cuáles son las principales causas de los fracasos que presentan las restauraciones de amalgama.

VENTAJAS DEL CAMBIO DE AMALGAMAS

Hay que tener en cuenta que con el cambio de las amalgamas conseguimos la ausencia absoluta de mercurio, de metales, y de cualquier substancia tóxica para el organismo. El nuevo empaste de realiza con una policerámica libre de bisfenoles

Los materiales de resina debido a que no contiene metal, no se presentan los fenómenos de oxidación, corrosión, galvanismo (corrientes eléctricas), tan nocivos. Esto desencadena menor desgaste del tejido dentario.

MEJORAR LA ESTÉTICA DENTAL

Por otro lado está que la amalgama no ofrece un aspecto estético, en comparación con los empastes de policerámica.

En la actualidad hay países donde el uso de los empastes dentales de amalgama está restringido, advertido o directamente prohibido. En cuanto a España, la Dirección General de Salud Pública y Alimentación de la Consejería de Sanidad y Consumo (sic) de la Comunidad de Madrid considera consecuente actuar con prudencia y limitar su uso, siempre que sea clínicamente posible, en periodos de embarazo o lactancia.

Incluso los productores de amalgama advierten del peligro de éstas, sobre todo para mujeres gestantes, niños, personas con inmunidad baja, con problemas renales importantes, o aconsejan poner el menor nº posible de empastes dentales de amalgama y no poner en endodoncias cuando se ha matado el nervio del diente (debido al contacto directo de la amalgama con la mucosa bucal). El mercurio que contienen las amalgamas puede ser desencadenante o agravante de numerosísimas patologías, algunas crónicas.

Consejos Dentales

Guía definitiva sobre Implantes Dentales

La salud dental es fundamental para llevar una vida sana. Una boca en mal estado es un foco de infecciones y puede provocar problemas de salud graves como la formación de coágulos o ataques cardíacos.

¿Qué es un implante dental y cuánto cuesta?

Un implante dental es un elemento biocompatible de titanio que se coloca en el hueso del maxilar, situado bajo la encía y en el que luego, una vez osteointegrado en este, se puede colocar una corona o un puente dental para que no queden huecos en la dentadura.

El implante es una gran alternativa para sustituir dientes perdidos o ausentes, así como para dar soporte a rehabilitaciones fijas o removibles. Tener un implante ayuda a sujetar el resto de la dentadura, evitar que esta se mueva y permite masticar y ayudar a procesar mejor los alimentos que ingerimos en el día a día.

El precio de un implante dental de una única pieza puede variar dependiendo de varios factores, como el tamaño del implante, si hay que hacer previamente una cirugía de regeneración ósea, etcétera. Si quieres información detallada sobre los precios de los implantes, puedes solicitar cita para un diagnóstico y valoración gratis y sin compromiso para implantes pinchando aquí.

¿De qué material están hechos?

Los implantes dentales están hechos de titanio puro o circonio, que son materiales biocompatibles que se unen al hueso física y químicamente. Este proceso se conoce con el nombre de osteointegración. Esa compatibilidad lo convierte en una opción ideal para los usos médicos, de hecho, el titanio puro se utiliza mucho en las operaciones traumatológicas.

¿Qué proceso hay que seguir para colocarlo?

Lo primero que hace falta es saber la forma y el tamaño del hueso donde se va a colocar el implante. Para poder poner un implante es necesario que el hueso tenga una anchura y una altura suficiente para que se pueda agarrar. Para obtener esta información se realiza una prueba radiológica y, según los resultados obtenidos y en base al tamaño del hueco, se escogerá un tipo implante u otro.

Puede darse el caso de que no haya espacio suficiente en el hueso para colocar el implante. Si esto sucede será necesario realizar una cirugía de regeneración ósea para ganar el espacio suficiente que exige el implante. La anestesia que se emplea para la operación es anestesia local, la misma que se emplea en otros procesos, como en la extracción de piezas.

Una vez colocado el implante es necesario utilizar un tapón de cicatrización durante todo el tiempo que dure el periodo de osteointegración, que es el tiempo que necesita el hueso para crecer alrededor del implante, algo necesario para que el implante pueda soportar las cargas generadas cada vez que masticamos la comida. Lo habitual es que este periodo de osteointegración se alargue entre tres y seis meses.

Fase protética

Una vez que el implante se ha integrado correctamente, se toman impresiones para confeccionar el molde y, antes de colocarlo de forma definitiva, se hacen las pruebas y ajustes necesarios.

En ciertas ocasiones en las que la estética manda, es posible colocar moldes provisionales, pero no se puede masticar con ellos, ya que podría arruinar el proceso de osteointegración del implante.

Los avances médicos han hecho posible que a día de hoy podamos gozar de una dentadura perfecta a pesar del paso del tiempo y de los problemas que hayamos podido sufrir.

Un implante dental contrastado científicamente y de calidad óptima aporta las siguientes ventajas:

  • Disminuye las posibilidades de fallo del implante tanto a corto como a largo plazo.
  • Acorta los periodos de tratamiento para el paciente.
  • Simplifica los procedimientos necesarios para conseguir los objetivos deseados abaratando así los costes sin comprometer los resultados.
  • Minimiza la morbilidad de la cirugía, ya que las superficies testadas de los implantes de calidad reducen el número de implantes necesarios para resolver un caso. También permiten utilizar implantes más estrechos y cortos sin necesidad de recurrir a técnicas de regeneración ósea.
¡Estamos Disponibles!