Sumario: Cuando hablamos de cuidar nuestra salud, hablamos de tomar como norma un conjunto de medidas para protegernos y fortalecernos, sobre todo en momentos tan críticos como los que vivimos actualmente con el COVID-19.

Sabemos, por toda la información que nos llega, la importancia que tiene el aseo personal, la limpieza de nuestro entorno y tenemos mucha información sobre las medidas preventivas para evitar contagios. La higiene bucal debe ser más exhaustiva en estos momentos, ya que nuestra boca es uno de los medios más importante de propagación de virus.

Cuando nos cepillamos, en las cerdas del cepillo quedan restos de comida y de los microorganismos que hemos arrastrado en el cepillado. Es importante lavar bien nuestro cepillo dental y dejarlo en un lugar limpio y seco en posición vertical.

¿Cómo proteger tu cepillo de dientes?

Normalmente se observa en los cuartos de baño, un vaso “cepillero” donde varios miembros de la familia dejan sus cepillos, esto es desaconsejable, porque es imposible el contacto de los cepillos y favorece la contaminación por contacto con microorganismos de la boca y si además hemos tocado el mango con las manos sin lavar, aquí llegan bacterias intestinales y en el fondo de estos vasos se acumula una película de suciedad.

Otra forma de llegada de bacterias intestinales a los cepillos expuestos en el baño, es por los vapores cuando tiramos la cadena de la taza del baño sin taparla. Hay que tener en cuenta que la acción de vaciar el sanitario genera aerosoles con microorganismos fecales que pueden contaminar los cepillos. Hay estudios que postulan, que la distancia promedio de los cepillos dentales al sanitario es de 108 cm, mientras que la salpicadura máxima alcanzada, puede ser de 145 cm, lo que permite concluir, que los cepillos dentales se contaminan.

Los cepillos dentales están fabricados básicamente por plásticos y sus cerdas están muy unidas existiendo así, muchas zonas retentivas donde se acumula bichos.

¿Cuánto tiempo es útil un cepillo de dientes?

El tiempo de uso del cepillo de dientes constituye un factor importante en deterioro y contaminación de estos, por tal razón se recomienda cambiarlos regularmente cuando observamos que sus cerdas van perdiendo firmeza y tienen un aspecto antihigiénico, se habla de cada 3 meses, pero el tiempo se debe valorar según el uso y el manteniendo que le hagamos a nuestro cepillo, por el importante problema ambiental, ya que son residuos de plásticos los que generamos al desecharlos, plásticos duros de difícil biodegradación.

Hay cepillos actualmente hechos de materiales más biodegradables, habrá que ir probando y ver su efectividad. Si pudiéramos ver los microorganismos que hay en la boca y darles un color azul para destacarlos veríamos como están en mayor proporción en las encías y en gran abundancia en nuestra lengua, esta sería completamente azul.

¿Tu lengua está limpia? ¿Puedes decirlo con seguridad?

Nos preocupamos mucho por lavar los dientes, es lo blanco y bonito de nuestra boca, pero a la hora de prevenir enfermedades, de eliminar posibles virus que entran a esta y bajar el porcentaje de microorganismo patógenos, es importantísimo limpiar muy bien la lengua.

La lengua tiene una superficie irregular donde se acumulan muchos microorganismos y esto también favorece a la halitosis o mal aliento.

Una forma de ver si nuestra lengua está sucia es sacarla, si es de color rosado está limpia, pero si tiene una capa blanquecina y amarillenta es porque está sucia. La lengua se limpia con el mismo cepillo con el que nos lavamos los dientes, pero también podemos utilizar limpiadores o rascadores linguales que conseguimos en farmacias, específicos para esto.

Enjuagues bucales: ¿amigos o enemigos?

En cuanto a los enjuagues bucales debemos considerar que la mayoría de los enjuagues eliminan de forma indiscriminada los microorganismos de la boca acabando la protección natural. Por tal razón no aconsejo el uso de enjuagues abrasivos porque la boca como ecosistema necesita mantener las bacterias que son beneficiosas para equilibrar su salud, son bacterias que están en la boca e intervienen en la salud general.

Las sustancias químicas de los enjuagues no discriminan y dejan a nuestra boca sin protección. En prevención y tratamiento del COVID-19, se podría aconsejar enjuagues con agua oxigenada muy diluido para bajar la carga viral, sin abusar de ellos.

Los enjuagues que contienen alcohol no los veo efectivo por que se necesitaría un porcentaje del 65 a 70% de alcohol contra el virus y el máximo que tiene los enjuagues es del 28,4 %.

13 Razones… (O consejos)

  1. Debes dar mucha más importancia de lavar la boca, para salud general y más en tiempos de pandemias como el COVID-19.
  2. Mantener muy controlado nuestro cepillo, no dejarlo en contacto con otros cepillos, guardarlo seco y limpio en un mueble cerrado.
  3. Lavarnos muy bien las manos siempre, y antes de coger nuestro cepillo, más si hemos hecho otras necesidades.
  4. Lavar en estos días (de pandemia de COVID-19) tu cepillo dental muy bien a diario y una vez por semana con una solución muy diluida de agua y lejía al 0,5 %; lo que equivale a una parte de lejía por 100 de agua.
  5. Se deja el cepillo en esta solución unos 30 minutos una vez pasado este tiempo, se aclara muy bien con abundante agua y dejarlo que se seque para su nuevo uso.
  6. No compartir el cepillo dental.
  7. No dejar el cepillo húmedo con capuchones de protección individual con el fin de protegerlos de la contaminación ambiental del cuarto de baño o de otros cepillos, porque la humedad más los restos atrapados proliferan más fácilmente microorganismos.
  8. Los capuchones son útiles para el traslado del cepillo y en viajes, y los cepillos se deben guardar aquí limpios y secos.
  9. Cuidar y mantener tu cepillo de diente en buenas condiciones para una limpieza dental efectiva, cambiándolo regularmente.
  10. Debemos buscar alternativas a cepillos hechos con materiales más biodegradables siempre valorando que las cerdas con las que estén fabricados tengan una firmeza media, para que realicen un cepillado eficaz.
  11. Limpiar la lengua con eficacia porque es el lugar de la boca por donde entra todo y se deposita inicialmente el COVID-19.
  12. Nuestra boca es un ecosistema donde conviven bacterias comensales beneficiosas con bacterias patógenas, en equilibrio, y este equilibrio se rompe por malos hábitos. El uso indiscriminado de enjuagues bucales altera este equilibrio dejando nuestra boca sin protección.
  13. Limpiar la lengua es la forma más efectiva de disminuir el porcentaje de bacterias nocivas que se acumulan en la boca y evitar el mal aliento bucal o halitosis.