Consejos y cuidados

¿Cómo debes cuidar tu boca en momentos de COVID-19?

Sumario: Cuando hablamos de cuidar nuestra salud, hablamos de tomar como norma un conjunto de medidas para protegernos y fortalecernos, sobre todo en momentos tan críticos como los que vivimos actualmente con el COVID-19.

Sabemos, por toda la información que nos llega, la importancia que tiene el aseo personal, la limpieza de nuestro entorno y tenemos mucha información sobre las medidas preventivas para evitar contagios. La higiene bucal debe ser más exhaustiva en estos momentos, ya que nuestra boca es uno de los medios más importante de propagación de virus.

Cuando nos cepillamos, en las cerdas del cepillo quedan restos de comida y de los microorganismos que hemos arrastrado en el cepillado. Es importante lavar bien nuestro cepillo dental y dejarlo en un lugar limpio y seco en posición vertical.

¿Cómo proteger tu cepillo de dientes?

Normalmente se observa en los cuartos de baño, un vaso “cepillero” donde varios miembros de la familia dejan sus cepillos, esto es desaconsejable, porque es imposible el contacto de los cepillos y favorece la contaminación por contacto con microorganismos de la boca y si además hemos tocado el mango con las manos sin lavar, aquí llegan bacterias intestinales y en el fondo de estos vasos se acumula una película de suciedad.

Otra forma de llegada de bacterias intestinales a los cepillos expuestos en el baño, es por los vapores cuando tiramos la cadena de la taza del baño sin taparla. Hay que tener en cuenta que la acción de vaciar el sanitario genera aerosoles con microorganismos fecales que pueden contaminar los cepillos. Hay estudios que postulan, que la distancia promedio de los cepillos dentales al sanitario es de 108 cm, mientras que la salpicadura máxima alcanzada, puede ser de 145 cm, lo que permite concluir, que los cepillos dentales se contaminan.

Los cepillos dentales están fabricados básicamente por plásticos y sus cerdas están muy unidas existiendo así, muchas zonas retentivas donde se acumula bichos.

¿Cuánto tiempo es útil un cepillo de dientes?

El tiempo de uso del cepillo de dientes constituye un factor importante en deterioro y contaminación de estos, por tal razón se recomienda cambiarlos regularmente cuando observamos que sus cerdas van perdiendo firmeza y tienen un aspecto antihigiénico, se habla de cada 3 meses, pero el tiempo se debe valorar según el uso y el manteniendo que le hagamos a nuestro cepillo, por el importante problema ambiental, ya que son residuos de plásticos los que generamos al desecharlos, plásticos duros de difícil biodegradación.

Hay cepillos actualmente hechos de materiales más biodegradables, habrá que ir probando y ver su efectividad. Si pudiéramos ver los microorganismos que hay en la boca y darles un color azul para destacarlos veríamos como están en mayor proporción en las encías y en gran abundancia en nuestra lengua, esta sería completamente azul.

¿Tu lengua está limpia? ¿Puedes decirlo con seguridad?

Nos preocupamos mucho por lavar los dientes, es lo blanco y bonito de nuestra boca, pero a la hora de prevenir enfermedades, de eliminar posibles virus que entran a esta y bajar el porcentaje de microorganismo patógenos, es importantísimo limpiar muy bien la lengua.

La lengua tiene una superficie irregular donde se acumulan muchos microorganismos y esto también favorece a la halitosis o mal aliento.

Una forma de ver si nuestra lengua está sucia es sacarla, si es de color rosado está limpia, pero si tiene una capa blanquecina y amarillenta es porque está sucia. La lengua se limpia con el mismo cepillo con el que nos lavamos los dientes, pero también podemos utilizar limpiadores o rascadores linguales que conseguimos en farmacias, específicos para esto.

Enjuagues bucales: ¿amigos o enemigos?

En cuanto a los enjuagues bucales debemos considerar que la mayoría de los enjuagues eliminan de forma indiscriminada los microorganismos de la boca acabando la protección natural. Por tal razón no aconsejo el uso de enjuagues abrasivos porque la boca como ecosistema necesita mantener las bacterias que son beneficiosas para equilibrar su salud, son bacterias que están en la boca e intervienen en la salud general.

Las sustancias químicas de los enjuagues no discriminan y dejan a nuestra boca sin protección. En prevención y tratamiento del COVID-19, se podría aconsejar enjuagues con agua oxigenada muy diluido para bajar la carga viral, sin abusar de ellos.

Los enjuagues que contienen alcohol no los veo efectivo por que se necesitaría un porcentaje del 65 a 70% de alcohol contra el virus y el máximo que tiene los enjuagues es del 28,4 %.

13 Razones… (O consejos)

  1. Debes dar mucha más importancia de lavar la boca, para salud general y más en tiempos de pandemias como el COVID-19.
  2. Mantener muy controlado nuestro cepillo, no dejarlo en contacto con otros cepillos, guardarlo seco y limpio en un mueble cerrado.
  3. Lavarnos muy bien las manos siempre, y antes de coger nuestro cepillo, más si hemos hecho otras necesidades.
  4. Lavar en estos días (de pandemia de COVID-19) tu cepillo dental muy bien a diario y una vez por semana con una solución muy diluida de agua y lejía al 0,5 %; lo que equivale a una parte de lejía por 100 de agua.
  5. Se deja el cepillo en esta solución unos 30 minutos una vez pasado este tiempo, se aclara muy bien con abundante agua y dejarlo que se seque para su nuevo uso.
  6. No compartir el cepillo dental.
  7. No dejar el cepillo húmedo con capuchones de protección individual con el fin de protegerlos de la contaminación ambiental del cuarto de baño o de otros cepillos, porque la humedad más los restos atrapados proliferan más fácilmente microorganismos.
  8. Los capuchones son útiles para el traslado del cepillo y en viajes, y los cepillos se deben guardar aquí limpios y secos.
  9. Cuidar y mantener tu cepillo de diente en buenas condiciones para una limpieza dental efectiva, cambiándolo regularmente.
  10. Debemos buscar alternativas a cepillos hechos con materiales más biodegradables siempre valorando que las cerdas con las que estén fabricados tengan una firmeza media, para que realicen un cepillado eficaz.
  11. Limpiar la lengua con eficacia porque es el lugar de la boca por donde entra todo y se deposita inicialmente el COVID-19.
  12. Nuestra boca es un ecosistema donde conviven bacterias comensales beneficiosas con bacterias patógenas, en equilibrio, y este equilibrio se rompe por malos hábitos. El uso indiscriminado de enjuagues bucales altera este equilibrio dejando nuestra boca sin protección.
  13. Limpiar la lengua es la forma más efectiva de disminuir el porcentaje de bacterias nocivas que se acumulan en la boca y evitar el mal aliento bucal o halitosis.
Educación bucal

¿Cómo saber si mis encías están sanas?

Unas encías sanas son de un color rosa pálido, tienen un aspecto firme, y no sangran con facilidad. Con un correcto cepillado y buenos hábitos tanto de higiene como alimenticios, nos permiten  mantener nuestras encías en forma.

Esto implica dedicarle tiempo al cepillado, el uso de enjuagues bucales no agresivos,  y una dieta rica en fibra, baja en azucares y harinas refinadas, que respeten el ecosistema natural de nuestra boca.

En la  enfermedad de las encías como se menciona influyen varios aspectos  pero  básicamente su  origen es bacteriano, bacterias propias de nuestra boca pero que encuentran circunstancias favorables para hacer daño y desencadenar la enfermedad de las encías.

Cuando se inicia un proceso inflamatorio de nuestras encías, lo notamos rápidamente ya que las encías se observan gruesas y con bastante cambio de color.

En su estadio inicial, Gingivitis, solo involucra la encía que rodea a los dientes y su tratamiento, si es muy leve se resuelve con un correcto cepillado, y si es más avanzada la gingivitis con presencia de placa bacteriana calcificada requerirá una limpieza profesional por parte del dentista.

La gingivitis también puede ser producida por traumatismo directos sobre la encía que hacen daño sobre ella por presión y acumulo de placa continua, como empastes defectuosos, prótesis, aparatología de ortodoncia, piercing.

Si no hacemos un tratamiento adecuado pasamos de la fase inicial de la enfermedad periodontal llamada gingivitis a la avanzada llamada periodontitis.

En la periodontitis ya hablamos que la enfermedad de la encía no está solo en la encía libre que rodea el diente sino que ha avanzado y se han formado las bolsas periodontales.

 Para explicarlo de una forma sencilla, en condiciones normales, entre el diente, la encía y el hueso hay un pequeño espacio de 3 a 4mm, como un pequeño canal protegido por encía fuerte queratinizada. Si dejamos que las bacterias vivan aquí sin removerlas y proliferen, estas solas y/o juntos a otros factores como cambios hormonales, enfermedades sistémicas, el tabaco, alcohol, alimentación desequilibrada con déficit de nutrientes;  van debilitando los tejidos que rodean al diente, la altura de hueso se va perdiendo y lo que antes era un pequeño espacio natural entre el diente y encía, cuyo tope era el hueso, se aumenta, porque las bacterias atacan al hueso y se va perdiendo en sentido apical o sea hacia la raíz, creándose espacios de más 3 a 4mm,  donde las bacterias viven  y proliferan porque aquí, nadie las molesta.

Son espacios profundos donde la enfermedad se instaura de tal forma que por más que nos cepillemos y cambiemos nuestros hábitos, solo se revierte con tratamiento periodontal realizado por un especialista. 

Es súper importante tratar la enfermedad periodontal porque puede ser un proceso crónico asintomático, que silenciosamente nos lleva a ir perdiendo los diente por movilidad, por la pérdida del soporte óseo.

El tratamiento de la periodontitis es muy importante a nivel odontológico porque si se pierde los tejidos que soportan al diente, de nada vale no tener caries y estén aparentemente sanos los dientes, si se van a perder por movilidad. Los pacientes acuden a tratamientos de las encías cuando hay síntomas; encías muy inflamadas, sangrado, y sobre todo cuando hay dolor bucal, pero la enfermedad periodontal puede pasar totalmente desapercibida porque como se menciona en muchos casos es asintomática, sentimos mal sabor de boca y nuestro aliento es fuerte que no asociamos a que podamos tener esta enfermedad.

Cuando se diagnostica una periodontitis, no basta realizar una limpieza convencional. El odontólogo hace una evaluación inicial y si se confirma el diagnostico, se remite al Periodoncista.

El Periodoncista es un profesional que ha hecho la especialidad, ha dedicado tiempo y esfuerzo para profundizar en esta rama de la odontología, donde se han hecho muchos estudios y grandes avances científicos. El periodoncista es un gran apoyo en toda clínica dental porque permite el éxito de todo tratamiento y salvar dientes que están perdiendo soporte, labor muy difícil que requiere conocimientos especializados.

En la primera consulta con el periodoncista se hace un estudio periodontal completo, donde se realiza una correcta historia clínica y se reconocen los factores que han desencadenado la enfermedad, y el paciente se conciencia, que la periodontitis es una enfermedad bacteriana y como tal hay que atacarla. En el estudio se miden las bolsas de cada diente y según el grado de la enfermedad se organiza un plan de tratamiento.

Una vez realizado el tratamiento periodontal, el paciente es controlado, ya que el éxito del tratamiento depende en gran porcentaje en que se sigan todas las pautas de correcto cepillado y mantenimiento. Se miden las bolsas periodontales que teníamos para evaluar su cicatrización y la ganancia obtenida, signo de que los tejidos que rodean al diente se han recuperado y vuelven a fijarlos.

Consejos y cuidados Educación bucal

“¿Qué cepillo dental me recomienda?”

El cepillo de dientes es el instrumento más eficiente para eliminar la placa bacteriana. Incluso nuestros antepasados tenían la necesidad de remover los residuos de comida y evitar que se dañaran sus dientes (y sabemos que usaban formas ingeniosas para lograrlo).

Nuestro objetivo con el cepillado es remover la placa bacteriana que hace parte de nuestra boca desde el mismo momento de nuestro nacimiento.

Cuando somos lactantes, por nuestra misma alimentación y la falta de dientes no se evidencia su presencia en boca, pero con los cambios en la alimentación y presencia de los dientes, es la placa bacteriana la principal causa de caries dental, porque lo que inicialmente es una película adherida  formada a partir de las proteínas contenidas de la saliva y microorganismos, se le suma los carbohidratos y los azucares de la alimentación donde el tiempo es otro factor detonador de la caries, ya que su acción dañina va en función a lo que permanezca está en el diente y  se generen ácidos producto de los microorganismo cuya acción  daña y debilita el esmalte dental dando origen a la caries dental.

Como se señala, la placa bacteriana parte de una placa adherida, donde muchas zonas de la boca favorecen a que permanezca y haga daño.

El cepillo dental y el espacio en nuestros dientes

Contamos con muchos espacios entre los dientes, ángulos complejos por la mala colocación de los dientes, zonas muy posteriores donde los tejidos blandos y el hueso hacen de tope, y no llega el cepillo dental, así que, con pasar el cepillo por unas áreas, usar buenas cremas dentales y enjuagues antisépticos, no es suficiente.

Hay zonas, por estadística y experiencia profesional, donde se nota que es más común la caries dental, y la causa principal es la difícil eliminación diaria de la placa bacteriana en estas zonas:

  • Espacios interdentales
  • Surcos de molares
  • La zona retro molar
  • Caras externas de los molares

Podemos decir que cada boca tiene sus puntos de complejidad y es importante conocer, con la guía de tu dentista, cuál es tu zona más propensa donde tienes que centrar tu cepillado y hacer que llegue tu cepillo para desprender la placa bacteriana, incluso saber colocar tu cepillo en una inclinación correcta para llegar a esos sitios escondidos donde se deposita.

Pregunta a tu dentista cuál es la zona donde tienes que centrar tu cepillado de acuerdo a la forma de tus dientes.

Parece complejo, pero hay que dedicar tiempo al cepillado, hablamos de cepillarse los dientes tres veces al día y uno de estos cepillados diarios hay que dedicarle más tiempo, es un ritual, donde debemos aprender a conocer nuestra boca, concentrarnos en ciertas áreas y complementar la retirada de la placa bacteriana con el hilo dental, interdentales e irrigadores dentales.

Esta función de remoción de la placa bacteriana es efectiva tanto con un cepillo dental manual o con cepillo dental eléctrico.

Nos hemos encontrado con…

Hay pacientes con una excelente higiene bucal y siempre han usado cepillo dental manual, como hay pacientes que usando el cepillo dental eléctrico siguen con altos índice de placa bacteriana y caries, otros con el cambio de cepillo dental manual al eléctrico mejoran muchísimo su cepillado y la eliminación de placa bacteriana.

Se aconseja el uso de cepillo eléctrico cuando, usando cepillo dental manual, observamos que la técnica manual no funciona, no se le dedica el tiempo necesario al cepillado y hay factores morfológicos que no favorecen una buena limpieza oral.

El cepillo eléctrico, manual y… ¡Sónico!

El cepillo dental eléctrico es el indicado en muchos casos, porque al estar en contacto con una superficie dental varias veces, por el número de movimientos que realiza en un minuto, quita fácilmente la placa adherida en menos tiempo y así recorremos con el cepillo todos los dientes, pero igual que el manual, si no llegamos a los lugares difíciles, la placa no se quita.

Si usas un cepillo manual

Si usamos un cepillo manual, debemos escoger cepillos de cabezal anatómico, que nos permita llegar a todas las zonas de los dientes, de punta estrecha y con filamentos de textura media.

Los cepillos dentales de textura suave, deben ser indicados por el dentista en casos especiales, casi siempre después de tratamientos quirúrgicos.

Los cepillos dentales de textura dura nos los recomiendo en ningún caso.

Si usas un cepillo eléctrico

Entre los cepillos eléctricos encontramos los de cabezal redondo, son rotatorios oscilantes, porque rotan para remover la placa bacteriana en diferentes sentidos alcanzando 5000 a 8000 movimientos por minutos y los cepillos dentales eléctrico sónicos, donde hay movimientos laterales de las cerdas del cepillo alcanzando 62.000 movimientos por minutos los de alta gama.

Pero también encontramos cepillos eléctricos de cabezal redondo de movimientos rotatorios-oscilante que realiza pulsaciones hacia delante y hacia atrás empujando la pasta para que llegue a la encía y hacer así una función parecida a la sónica, son los llamados 3D.

El cepillo eléctrico sónico tiene como punto añadido su acción hidrodinámica, producida por la altísima velocidad en la que se mueven las cerdas que generan ondas acústicas que prácticamente baten la crema dental con burbujas que penetran entre los dientes.

Los estudios científicos sobre ambos cepillos no dan grandes diferencias, ambos eliminan muy bien la placa bacteriana ya que con los grandes movimientos que generan ambas tecnologías es más que suficiente para eliminar la placa bacteriana, si hacemos el recorrido correcto en nuestro cepillado.

Si soy un paciente con muchas restauraciones, y problemas en las encías, me inclinaría por el cepillo eléctrico redondo 3D

Si soy un paciente con un estado periodontal sano, sin muchas restauraciones y una boca bastante cuidada me inclinaría por el cepillo eléctrico sónico, para ser más concreta en mi recomendación, pero sigo convencida que la técnica manual funciona.

Debemos escoger nuestro cepillo según nuestras necesidades, hábitos y tiempo.

Todos los cepillos requieren una concentración en el cepillado, conocer nuestra boca y saber que debemos luchar día a día contra la placa bacteriana.

Educación bucal

El riesgo de la amalgama dental

¿Qué tienen en común Noruega y Suiza?

Quizás muchas cosas, pero hay una que quizás no sabías y que debemos a resaltar: ambos países han prohibido el uso de la amalgama dental.

La Unión Europea también ha prohibido que se utilice amalgamas dentales en mujeres embarazadas/lactantes y en niños menores de 15 años desde el 1 de julio del año 2018.

En octubre del año 2013, 140 países firmaron un convenio (Convenio de Mianamata) donde se comprometían a desalentar el uso de amalgamas dentales por la exposición al mercurio. Este es el problema: el mercurio.

Ya ves, la amalgama dental es más un problema que una solución. 

Pero antes de hablarte de todo el daño que puede hacer una amalgama dental, tenemos que contarte qué es y de qué se compone.

¿Qué es una amalgama dental?

La amalgama es un compuesto de metales que se ha utilizado desde hace mucho tiempo, principalmente para rellenar caries. 

Está compuesta por casi dos mitades. La primera es entre un 40% y 50% de mercurio, 25% de plata y entre 25% y 35% de una mezcla de cobre y zinc.

¡Una mitad llena de puro mercurio! 

La Evaluación Global de Mercurio de 2013 del programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente reveló que el mercurio de la amalgama dental representa el 21% del consumo mundial de mercurio.

El mercurio ha sido considerado por la Organización Mundial de la Salud como uno de los 10 productos químicos que forma parte de las principales preocupación de salud pública.

Ahora que estás en contexto, sabes qué es una amalgama y cuál es su composición, es hora de ver por qué todos estos países han prohibido y desalentado su uso.

¿Cuál es el riesgo de la amalgama dental?

Aquí es donde existe mucha controversia. Verás, la amalgama dental es un producto que se utiliza desde hace más de 150 años y claro, es el favorito de los odontólogos porque su costo es más bajo que otras opciones. 

¿Recuerdas que la amalgama dental está compuesta por 50% de mercurio? No olvides esto porque es lo más importante.

Ese mercurio ingresa en el cuerpo en forma de vapor y se distribuye en tu organismo. 

Ahora, ¿cómo te afecta el mercurio?

  • La exposición al mercurio, incluso en pequeñas cantidades, es un factor de riesgo que puede causar graves problemas de salud, que pone en riesgo el desarrollo intrauterino y que puede terminar en un fallecimiento perinatal. 
  • El mercurio puede ser tóxico para el sistema nervioso e inmune, el aparato digestivo, los ojos, la piel, los pulmones y los riñones.
  • La OMS ha establecido que el mercurio es uno de los 10 productos químicos que más representa un problema de salud pública. 

¿Puedes creer que después de todo esto, aún hay quienes prefieren utilizar las amalgamas dentales por los bajos costes? ¡Te sorprendería!

Alternativas a la amalgama dental.

No todo es malo. Por fortuna, cuentas con alternativas sanas, no tóxicas, para el tratamiento de tus dientes. Esta es la luz al final del túnel, lo que eliminará el mercurio de tu organismo:

Los materiales de restauración sin metal, como la cerámica, ionómeros de vidrio o los compositores son altamente recomendamos como una alternativa a la amalgama dental.

Por otro lado, si quieres retirar de forma segura tus amalgamas, te recomendamos hacerlo con profesionales que trabajen con un estricto código de seguridad, no solo para que el mercurio no ingrese en tu organismo, sino que además tengan un protocolo para eliminar el desperdicio tóxico que resulta de extraer una amalgama.

Puedes leer más en esta página donde te explicamos cuál es nuestro protocolo de seguridad.

Como ves, las amalgamas dentales no son y nunca han sido una solución. Son más bien un verdadero problema. Aunque por fortuna, ya existen leyes y mecanismos que prohíben su uso en muchos países del mundo, incluyendo la Unión Europea.

¿Cómo prevenir el uso de amalgamas dentales?

La mejor estrategia que puedes seguir es prevenir la caries dental. Aquí puedes encontrar algunos consejos útiles para el cuidado de tu boca.

Tan simple como eso. Prevenir la caries.

Si quieres, puedes aprender cómo prevenir la caries dental en nuestras redes sociales. Ahí compartimos contenido que puede ayudarte a seguir, paso a paso, una línea de cuidados que mejorará tu salud bucal.

Si necesitas más información, puedes visitar nuestra sección de retirada segura de amalgamas dentales

Educación bucal

Mi hijo se chupa el dedo ¿debo preocuparme?

La succión del dedo es un hábito frecuente en los niños pequeños sin embargo si no se controla adecuadamente puede ser perjudicial para su desarrollo tanto físico como psicológico y social.

Un hábito es una disposición adquirida por la repetición de un acto, que se realiza inconscientemente y pasa a ser incorporado a nuestra personalidad.

Un hábito se considera negativo cuando cuando perjudica el proceso normal de crecimiento o desarrollo del niño. Dentro de este contexto, están los hábitos de succión.

La succión es un reflejo normal en la vida del niño hasta los dos o tres años de edad, esta necesidad disminuirá a medida que el niño madure física y emocionalmente, tendiendo a desaparecer antes de los cuatro años de edad.

¿Por qué se crea este hábito?

Entre los factores que dan origen a este hábito están el tiempo de alimentación materna, conflictos familiares, stress, irritación, ansiedad y otros. Sin embargo, la succión del dedo de forma prolongada puede tener impacto negativo en el desarrollo de la mordida del niño porque altera la forma de los huesos de la boca.

La frecuencia, intensidad y duración con la que el niño succiona el dedo, así como la posición del dedo durante la succión va a determinar la gravedad de los problemas dentales.

Puede ocurrir que se desplacen los dientes de arriba hacia adelante, que el paladar se estreche, que la mandíbula crezca mal o que el niño no pueda morder delante.

Además pueden verse alterada el habla, ya que se escapa el aire entre los dientes, limitando las posiciones de la lengua durante el habla y alterando la musculatura de la boca.

¿Qué debo hacer?

El diagnóstico del hábito en sí puede realizarla un ortodoncista a través de preguntas a los padres y al niño, además comprobando la presencia de una mala mordida, característica importante en pacientes que presentan este hábito.

Si el hábito cesa antes de los 2 años, la mordida vuelve a su oclusión normal.  Por lo tanto el tratamiento va dirigido a la ayuda de la familia para que el niño deje de chuparse el dedo.

El apoyo familiar junto a las instrucciones del ortodoncista son claves para eliminar este hábito.  

Es necesaria la motivación del paciente para que colabore.  Se puede motivar al niño mediante premios o usando fechas específicas para dejar de chuparse el dedo. En ocasiones y dependiendo de la gravedad podría ser útil la psicoterapia.

Educación bucal

Los dientes blancos ¡no existen!

Sí, el título parece un poco llamativo pero es la verdad y en este artículo queremos explicarte un poco en qué consiste el blanqueamiento dental y por qué decimos que los dientes blancos no existen.

¿Comenzamos? ¡Bien!

Empecemos hablando sobre el blanqueamiento dental:

El blanqueamiento dental es un procedimiento que le devuelve a los dientes el tono que vamos perdiendo con el tiempo.

El color de nuestros dientes viene dado por la genética, como el color de nuestros ojos, o el color de nuestra piel.

La dentina, que es la segunda capa del diente y tiene este color y la capa externa que se llama esmalte, lo transparenta.

El esmalte es una capa fuerte que le transfiere al diente brillo, resistencia y belleza.

Un diente sano por lo general tiene una dentina de un amarillo suave o intenso y un esmalte cuyo grosor y transparencia refleja diferentes tonalidades, matices entre los blancos azulados, amarillos difuminados, tonos marrones y grisáceos.

Los colores naturales de los dientes nos reflejan salud sin importar que estos no sean intensamente blancos, son piezas únicas que juegan un papel muy importante en nuestra salud general.

Con el tiempo nuestro color natural se va perdiendo, por los pigmentos que se van captando de los alimentos, condimentos, bebidas como el café, té, refrescos, el tabaco. Pigmentos que se van depositando en los micro poros del diente dando modificando su color externo.

Los blanqueamientos dentales son tratamientos que se hacen cuando después de hacer una limpieza dental por el dentista y los dientes están sanos, decidimos que queremos recobrar varios tonos, sin modificar la estructura del esmalte.

Los blanqueamientos son peróxidos que desplazan la molécula de la mancha, que se van depositando en los micro poros de la superficie de los dientes y si son hechos con materiales de calidad y con los tiempos y la técnica adecuada no perjudican la salud de los dientes.

Con esto quiero transmitir, que dientes blancos no existen, que los blanqueadores con los que contamos, son realmente aclaradores, que permiten en la odontología estética, recobrar la luminosidad de las sonrisas.

Educación bucal

Vitaminas, tus dientes y tus encías

Lo que comemos y bebemos afecta la salud de nuestros dientes, una boca saludable no basta con ir al dentista y cepillarme los dientes.

La alimentación juega un papel importante ya que nos aporta vitaminas, minerales necesarios para mantenerlos sanos y firmes.

Debemos comer alimentos crudos que nos aporten fibra para que de forma natural estimule la función masticatoria y ayuden a la limpieza de nuestro dientes , comer manzana, zanahoria, apio, pimientos y muchos otras frutas y verduras  que en ensaladas o entre comidas nos aportan mucho sustituyendo los snack ricos en carbohidratos.

Para el cuidado de las encías tenemos  la Vitamina C, juega un papel importante en la síntesis del colágeno y este a su vez es la base de huesos y tejidos. Su deficiencia impide que las heridas cicatricen, debilita los capilares sanguíneos y con el consiguiente sangrado de las encías, y aflojamiento de los dientes.

Aconsejo a mis pacientes aumentar la ingesta de vitamina C, ya que difícil tener una sobre dosis de esta vitamina,  porque es una vitamina hidrosoluble donde el cuerpo toma la cantidad según las necesidades individuales y luego el resto se elimina.

Tenemos alimentos muy ricos en vitamina C, como todos asociamos, tenemos los cítricos, pero hay muchos más y con gran calidad de aporte como el brócoli, que debemos tomar no tan cocido ya que la vitamina C es muy sensible al calor,  y se pierde en la cocción, el repollo muy útil en ensaladas, pimiento verde que podemos tomar crudo, verduras de hojas, tomates, fresas, frambuesas.

También hay fuentes pocos conocidas pero ya conocidas, como el fruto de Baobab, considerado un superalimento que destaca por su alto contenido de vitamina C, lo podemos conseguir en polvo y lo agregamos a nuestros batidos de frutas y vegetales.

El Camu camu, otro gran superalimento rico en vitamina C, que nos ayuda a fortalecer el sistema inmune y lo podemos tomar en nuestro batidos, postres y cremas.

No olvidemos lo sensible que es la vitamina C al calor así que si tenemos el buen hábito de tomar limón exprimido en agua, en ayunas o en otro momento del día, esta agua no debe ser muy caliente porque le restamos a este gran habito.

Consejos y cuidados

Consejos naturales para el cuidado de tus dientes

Se habla mucho de aceite de coco para el cuidado de dientes por su acción antibacteriana pero lo que si recomiendo por el resultado que le aporta a mi cepillado diario, es hacer una pasta de aceite de coco con bicarbonato y con esta hacer un cepillado, ya sea el habitual o como complemento al que ya hemos realizado.

Es increíble como los dientes quedan súper limpios y la superficies muy lisas, el aceite de coco humecta las encías y atrapa microorganismos por su densidad y el bicarbonato aporta mucho, como agente de limpieza y su acción alcalina

No olvidemos que los microorganismos que forman la placa dental y la caries dental proliferan y hacen daño en un medio acido, y esta fórmula para el cepillado se me hace muy efectiva.

La consistencia de la crema ahora en invierno es ideal ya que el aceite de coco se mantiene sólido, con el aumento de la temperatura debemos mantenerlo refrigerado o si está muy diluido el aceite de coco, humedecer el cepillo dental con el aceite y agregar el bicarbonato por encima del cepillo.

Esta fórmula también la veo beneficiosa para los pacientes con encías retraídas o retracción gingival, ya que la suavidad del aceite nos permite cepillarnos sin hacernos daño y la placa se elimina más fácilmente. No olvidemos que una de las causas de la retracción de las encías es el daño que nos hacemos con el cepillo dental, para evitar la retracción de las encías, el cepillo debe de ser de una firmeza media, los movimientos del cepillado debe ser en forma de barrido, y  no empujar más la encía hacia la dirección que se está retrayendo. Prueba esta alternativa de crema dental y me gustaría saber tus comentarios

Navegación de entradas

¡Estamos Disponibles!