Educación bucal Ortodoncia

Todo lo que debes saber sobre Brackets

¿Qué tipos de brackets hay?

En la actualidad, el paciente puede elegir entre cuatro tipos diferentes de brackets:

  • Brackets metálicos
  • Brackets de zafiro
  • Autoligables o de autoligado

Todos los sistemas están indicados para corregir los mismos problemas de malposiciones dentales.

Es decir, no hay uno mejor ni más efectivo que otro.

Esta decisión va marcada por las prioridades de la persona que va a iniciar un tratamiento de ortodoncia: estéticas y económicas.

Ortodoncia con brackets metálicos

Fabricados en acero inoxidable de alta calidad, los brackets metálicos son el sistema de ortodoncia más convencional.

Están indicados para corregir cualquier problema relacionado con la maloclusión (mordida abierta, apiñamiento, existencia de diastemas, mordida cruzada…).

Si bien es el sistema más económico, a la vez es el menos estético. Por ello, suele ser elegido por niños y adolescentes para los que la estética no es tan relevante.

Los niños, de hecho, son especialmente participativos en el proceso gracias a la elección que pueden hacer del color de los elásticos –gomas- en las revisiones.

De esta manera, perciben la ortodoncia como un juego, lo que hace que el proceso sea más atractivo y llevadero.

Ortodoncia con brackets de zafiro

Los brackets estéticos surgen como respuesta a las demandas de la población adulta que inicia un tratamiento de ortodoncia y no quiere que éste interfiera en su vida cotidiana.

Tanto los brackets como los arcos y las ligaduras son transparentes, lo que los convierte en un método mucho más discreto que los brackets convencionales.

Los brackets estéticos se fabrican de diferentes materiales como la porcelana o resinas.

No obstante, los que están hechos de cristal de zafiro los únicos que no se tiñen con el paso del tiempo o la ingesta de determinados alimentos como el café o el vino.

Son menos económicos que los brackets metálicos pero, en contraposición, ofrecen una solución más discreta y estética para el paciente.

Ortodoncia con brackets autoligables

El sistema de ortodoncia de autoligado se basa en brackets que no precisan de ligaduras que sujeten el arco al diente.

Esto hace que el ortodoncista solo tenga que usar el sistema de clip para apretar los brackets, reduciéndose el tiempo de las revisiones.

¿Cómo se ponen los brackets?

La colocación de brackets es un proceso completamente inocuo, por lo que no es necesario el uso de anestesia.

Los brackets se pueden colocar siguiendo dos técnicas diferentes:

  • Cementado directo

Consiste en la adhesión de los brackets en las piezas dentales, uno por uno.

Es un proceso muy largo y laborioso y, por lo tanto, más molesto para la persona que inicia el tratamiento.

  • Cementado indirecto

Es una técnica que se basa en la colocación de los brackets en laboratorio sobre unos moldes de escayola que se fabrican a medida de la boca del paciente.

Gracias a una férula de transferencia hecha en un plástico termomodelable, se colocan de una vez en la boca del paciente.

Es un proceso mucho más rápido y preciso que el cementado directo, evitando problemas derivados de la recolocación de brackets en fases posteriores del proceso.

En un primer momento, es habitual que se sientan ciertas molestias a causa de la presión que ejercen los arcos sobre las piezas dentales que se podrán aliviar fácilmente con la ingesta de analgésicos.

Una vez se han colocado los brackets, los pacientes deberán acudir a revisión cada 4-6 semanas.

En estas revisiones, el ortodoncista verificará el correcto desarrollo del tratamiento y realizará los ajustes necesarios para conseguir los movimientos deseados en la arcada dental.

¿Qué problemas solucionan los brackets?

La Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO) afirma que los aparatos fijos de ortodoncia son capaces de realizar todo tipo de movimientos para conseguir una oclusión óptima.

Por ello, los tratamientos de ortodoncia con brackets están indicados para aquellas personas que, para tener una sonrisa estética y funcional, deben solucionar problemas de:

  • Malposiciones dentarias, dientes rotados y apiñamiento.
  • Cierre de espacios –diastemas-.
  • Mordida abierta en aquellos casos en los que, al cerrar la boca, el maxilar superior no hace contacto con el maxilar inferior.
  • Sobremordida los dientes de la arcada superior dejan ver menos de un tercio de los de la arcada inferior.

Unos dientes bien alineados no solo nos otorgan una sonrisa más estética y una imagen más segura y confiable, sino que también erradican las dificultades a la hora de masticar y evitan dolores de mandíbula.

Como te hemos comentado, apenas sentirás unas ligeras molestias tras cada revisión.

Sin embargo, sí que hay algunas consideraciones a tener en cuenta si ya has iniciado un tratamiento de ortodoncia.

Antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia, haz todas las preguntas necesarias sobre el tipo de bracket que vas a ponerte.

¿Qué consejos me serán útiles durante mi tratamiento de ortodoncia con brackets?

A lo largo de la ortodoncia, te surgirán algunas dudas con respecto a restricciones en tu alimentación, técnicas de higiene o algún truco para aquellos momentos en los que sientas alguna molestia.

A continuación, te damos una serie de consejos que podrás seguir mientras lleves brackets.

¿Cómo debes cepillarte los dientes con brackets?

Los brackets, como tal, no dañan los dientes.

En cambio, el hecho de llevar un aparato fijo en la boca dificulta la higiene dental: no nos es tan sencillo llegar a todos los recovecos en los que se acumulan los restos de comida y la placa bacteriana.

Con brackets, se hace especialmente importante lavarse los dientes después de cada comida.

A veces no basta con un buen cepillado para eliminar de manera eficaz los restos de comida y las bacterias que anidan en las encías.

Por ello, se hace indispensable el uso de utensilios como cepillos interproximales, hilo dental o irrigador bucal –o waterpik- para completar la higiene bucodental.

Además de extremar la precaución en las pautas de higiene, debemos saber que existen ciertos alimentos que dificultan nuestra limpieza oral durante el tratamiento de ortodoncia.

¿Qué alimentos debo evitar durante mi tratamiento de ortodoncia?

Como ya hemos comentado, durante las primeras semanas es habitual que sientas molestias a causa de la presión que ejercen los brackets en los dientes.

Por ello, en una fase inicial te recomendamos comer alimentos que no supongan un esfuerzo de masticación como purés o sopas, o cuya textura sea suave –pescados, carnes tiernas o vegetales cocidos-.

Evita la ingesta de alimentos especialmente pegajosos como chicles o gominolas, pues quedan fácilmente adheridos a los brackets y dificultan la higiene bucodental.

Durante este periodo también es frecuente la aparición de llagas o heridas.

Además del uso de cera especial para ortodoncia, cuya acción aminora el daño provocado por el roce, debes evitar alimentos que dificulten su cicatrización tales como cítricos, frutas ácidas, tomate frito o vinagre.

Por último, debes tener en cuenta que el hecho de comer bocadillos o manzanas a mordiscos favorece que se despeguen los brackets.

En su lugar, te aconsejamos que partas los bocadillos con la mano o que cortes la fruta en pequeños trozos.

Noticias

Convenio PADI en Salud Natural One

En Salud Natural One hemos decidido adherirnos al Programa Buco Dental de la Comunidad de Madrid en pro del bienestar de todos nuestros pacientes y de la población madrileña en general, con el fin de contribuir al mejoramiento de la salud bucal y de la calidad de vida de sus habitantes, brindando mayor acceso a la prevención y al tratamiento oportuno a los sectores más vulnerables.

Estamos convencidos que la adherencia al programa otorgará muchos beneficios a nuestros pacientes y a toda la población que decida asistir a nuestro consultorio.

¿Qué ofrecemos a través del Programa Buco Dental de la Comunidad de Madrid?

1.- Atención de procesos agudos.

2.- Plan especial para la población infantil entre 7 a 16 años, denominado Programas de Atención Dental Infantil (PADI).

3.- Atención personalizada a cada niño que participe en el PADI.

4.- Los derechos de los pacientes en cuanto acceso, calidad y seguridad del servicio buco dental están garantizados con este programa de salud.

5.- Los niños gozarán de una revisión anual obligatoria, con sellado de fosas y fisuras o de obturaciones  de ser necesario. Así como también: Tratamientos pulpares y extracciones, emergencias, entre otras.

6.- Se garantiza la asistencia y atención para cualquier urgencia bucodental que se presente, en el momento que lo necesiten.

7.- Tendremos una atención dental  especial para personas de bajos recursos y/o con condiciones especiales médicas (discapacitados), con el fin de promover la igualdad de los servicios para los sectores más desposeídos, garantizando la salud oral también en estos sectores y rechazando la discriminación.

8.- Podrán recibir tratamientos especiales los niños que presenten malformaciones, traumatismos del grupo inciso-canino, incluyendo a las patologías presentes en la dentición temporal que pueda afectar gravemente la dentición permanente.

Desde una perspectiva holística queremos ser partícipes del proceso de mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población madrileña al recuperar y mantener una buena salud dental y bucal.

Este programa funcionará hasta que exista partida presupuestaria o hasta que el Estado garantice su vigencia.

¿Qué es el Programa Buco Dental de la Comunidad de Madrid?

Recientemente, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha creado una alianza con el Colegio de odontólogos (COEN), para implantar un programa de atención que haga énfasis en realizar una revisión exhaustiva de la salud buco dental, especialmente en la población infanto-juvenil, es decir, entre 7 y 16 años de edad, o hasta los 18 años si se trata de una persona con discapacidad física, motora o psíquica basado en la ( RD 1030/2006, BOE 16 de septiembre 2006 ).

¿Qué queda excluido de este programa?

Quedan  excluidos de la cobertura del PADI  los siguientes tratamientos:

  • Exodoncia de piezas sanas.
  • Tratamientos estéticos.
  • Ortodoncia.
  • Implantes a menos que sea un paciente oncológico o con malformaciones congénitas que cursan con anodoncia.
  • Tratamientos en dientes de leche.

¿Qué requisitos necesitan los pacientes para participar en este programa?

Ninguno. Cualquier niño entre 7 a 16 años podrá asistir al consultorio y recibir la atención que cubre el plan. Para ello debe acudir a cualquier clínica asociada al Plan, como es el caso de Salud Natural One y concretar una cita.

Educación bucal

Protocolo para la retirada segura de amalgamas de mercurio

Las amalgamas representan un peligro para la salud. Se ha demostrado que emiten vapores de mercurio al consumir alimentos calientes, masticar, etcestos vapores son inhalados por la persona, lo que afecta gravemente su salud. Por ello, se recomienda la extracción inmediata de las amalgamas de mercurio, pero para hacerlo se debe seguir un estricto protocolo de seguridad, del que hablaremos en este artículo. 

Las amalgamas son un tipo de material que ha sido muy utilizado en el pasado para las restauraciones de los dientes después de eliminar una caries.  

En su momento habían sido consideradas como una buena opción, porque eran resistentes al desgaste y bastante económicas, aunque su color plateado no era muy estético que digamos, sin embargo, se han utilizado por mucho tiempo, especialmente en reparaciones bastante grandes. 

Dejando de lado lo estético, las amalgamas han sido retiradas del mercado en muchos países del mundo, debido al peligro que constituyen.  

El peligro viene dado por su composición química. Contiene mercurio en una proporción aproximada del 50%, mientras que el otro 50% está formado por una mezcla de aleaciones metálicas que contienen zinc, estaño, cobre, plata y oro. 

Si quieres saber más sobre los peligros que representan las amalgamas has click aquí.  

Tengo amalgamas de mercurio en mi boca ¿Qué debo hacer? 

Hoy día se recomienda que aquellos pacientes que han tenido restauraciones con amalgamas de mercurio, se las retiren de inmediato. Más aun cuando se ha demostrado que la salud de las personas ha mejorado después de eliminar las amalgamas de su boca.  

Sin embargo, para la extracción de este material se deben cumplir serios requisitos para disminuir el peligro ante su manipulación, por ello debes acudir a un profesional con experiencia.  

El protocolo de retirada segura fue diseñado por la Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicológica. Y debe cumplirse a cabalidad para evitar que el paciente y el odontólogo inhalen vapores de mercurio durante el procedimiento.  

Protocolo de retirada segura de amalgamas 

El protocolo de retirada de amalgamas comprende pasos en diversos aspectos como: las condiciones del consultorio, las condiciones de bioseguridad y el procedimiento como tal. 

Condiciones del consultorio 

  1. El consultorio odontológico debe estar limpio, ventilado y poseer un sistema de filtrado del aire con la finalidad de mantener un aire puro, libre de partículas o vapores que contengan mercurio. 
  1. No se deben usar materiales que contengan PVC, bisfenol A y Di (2-etilhexil) ftalato (DEHP) que vayan a estar en contacto con las mucosas del paciente. 

Bioseguridad 

  1. El personal debe protegerse utilizando máscara completa 3 M, guantes sin látex y gorro con la finalidad de evitar contaminarse con partículas o vapores de mercurio. 
  1. El personal que trabaja en un consultorio odontológico debe estar claro en los protocolos que se emplean para el manejo, limpieza, almacenamiento y descarte de material contaminado con mercurio.   
  1. Se debe utilizar un separador de amalgamas para recopilar los residuos y evitar que caigan en el desagüe de agua.  
  1. Se debe indicar al paciente un régimen nutricional que permita eliminar más rápidamente cualquier vestigio de mercurio que pueda tener en su cuerpo. 

Procedimiento de retirada de la amalgama 

  1. Durante la retirada de la amalgama el paciente debe ser protegido con una bata impermeable y una máscara que cubra ojos y nariz.  
  1. El paciente debe recibir oxígeno durante el procedimiento de retirada a través del uso de bigotes o gafas nasales. 
  1. En la boca del paciente se debe colocar una goma de nitrilo sin látex que evitará que cualquier partícula producto del procedimiento caiga en el resto de la cavidad bucal, solo se dejará visible el área en la que se va a trabajar. 
  1. Para el margen de la pieza a trabajar se debe usar resina de sellado. 
  1. Debajo del dique de goma debe colocarse el eyector de saliva. 
  1. En el área cercana al paciente debe haber un aspirador de aerosol oral. 
  1. Se recomienda una evacuación a velocidad alta para mejorar la captura del material. 
  1. Use abundante agua para disminuir la temperatura y un aspirador también de alta velocidad. 
  1. Las fresas recomendadas son las de carburo de tungsteno. La amalgama se debe tratar de succionar en trozos grandes.  
  1.  Al finalizar lave la boca del paciente con agua. También es posible utilizar enjuagues bucales como el colutorio de carbón u otro.  
  1.  Este procedimiento no debe ser aplicado a mujeres embarazadas o que estén lactando.   
  1.  Tome en cuenta que este procedimiento debe realizarse con mucho cuidado y sobre todo en aquellos pacientes con alta sensibilidad a los productos químicos. 
  1.  La retirada se realizará por cuadrantes, pero en caso que sean muchas piezas o el paciente padezca de alguna enfermedad podría considerarse la posibilidad de realizarlo poco a poco.  
Referencias 
  1. Morales I, Reyes R. Mercurio y salud en la odontología. Rev. Saúde Pública, 2003; 37 (2): 263-265. Disponible en: scielo.br/s 
  1. Peraire A. Liberación de mercurio por parte de las obturaciones de amalgama dental: tipo, cantidad, método de determinación y posibles efectos adversos. COE, 2011;16 (1):43-47. Disponible en: core.ac.uk/ 
  1. Mutis M, Pinzón J; Castro G. Las amalgamas dentales: ¿un problema de salud pública y ambiental? Revisión de la literatura Universitas Odontológica, 30 (65): 63-70 
  1. Schmidt Charles W. Noticias de salud ambiental ehp-spm. Salud pública Méx, 2014; 56 (1):79-92. Disponible en: http: scielo.org.  
Consejos y cuidados

¿Cómo limpiar una prótesis dental extraíble?

Resumen: Las prótesis dentales extraíbles son dispositivos que se adaptan en la boca para cubrir los espacios vacíos que deja la pérdida de dientes. Es una opción muy cómoda y económica, pero para tener una prótesis extraíble es indispensable aprender a cuidarla y a limpiarla adecuadamente, tanto para evitar molestias en la mucosa oral, como por la prolongación de su vida útil.

Las prótesis dentales son dispositivos creados como una solución frente al edentulismo o pérdida de dientes de forma parcial o total, que resulta práctico y mucho más económico que las prótesis fijas o implantes dentales.

Estos dispositivos no solo ayudan al paciente a optimizar el proceso de la masticación y de la pronunciación del vocablo, sino que también influye en la apariencia física, mejorando la estética y aumentando la autoestima del individuo.

Su uso es bastante popular en la población de adultos mayores, más ahora que son mucho más cómodas que los modelos antiguos y que tienen una apariencia bastante similar a la dentadura natural.

Una encuesta sobre salud oral realizada en el 2010 reveló que más o menos un 12,8% de la población entre 65 a 74 años de edad usaban prótesis removibles en la parte superior, y un 16,7% en la parte inferior.

Si bien han tenido una gran aceptación, también es cierto que estos dispositivos necesitan un cuidado especial, tanto para evitar daños futuros en la salud oral, como para prolongar la vida útil del mismo.

El cuidado es complicado porque es imprescindible que se tenga una buena higiene de los dientes naturales que aun están presentes, así como también se debe tener una buena limpieza de la prótesis removible.  

También es importante que los pacientes aprendan a realizarse el autoexamen bucal para buscar posibles lesiones ocasionadas por la prótesis.

¿Por qué es importante que las personas que tienen prótesis dentales visiten con regularidad al odontólogo?

Esta es quizás la primera recomendación que toda persona con prótesis extraíbles debe tener presente.  

En este sentido, todo individuo con prótesis debe asistir al odontólogo al menos 1 vez cada 6 meses para control.

El especialista podrá apreciar las condiciones en la que se encuentra el dispositivo y si está cumpliendo la función de forma eficiente y sin causar daño al paciente.

Además, de ser necesario el especialista realizará arreglos y adaptaciones que irán en beneficio del paciente, pues en ocasiones las prótesis sufren desajustes por cambios en la boca, causando molestias y úlceras por roce.

También examinará que no tenga fracturas, ya que, con el uso continuado del dispositivo, este puede romperse. A eso se le conoce con el nombre de fatiga elástica.

Consejos prácticos para el cuidado y limpieza de las prótesis dentales y de la higiene de la boca en general.

Las prótesis deben cepillarse después de comer con jabón suave para evitar el deterioro de esta.

Para ello se utiliza un cepillo especial, el cual evitará el acumulo de sarro en el dispositivo y el cambio de tonalidad de la misma.

Se aclara con abundante agua.  Al menos 1 vez cada día la prótesis debe ser limpiada fuera de la boca del paciente para garantizar una higiene exhaustiva. 

Si retiramos la prótesis por la noche, es muy importante que se mantenga siempre húmeda.

El retiro de la prótesis para dormir es aconsejable para que los tejidos de la mucosa oral descansen y a la vez se aprovecha para desinfectar el dispositivo.

Los dientes naturales y las troneras (espacios entre las encías y los dientes) también deben ser limpiados con el cepillo dental y con cepillos interdentales respectivamente.

Así mismo, también deben ser cepillados con instrumentos dentales con cerdas blandas los tejidos de la mucosa oral, lengua, carillos y paladar.

Para finalizar la limpieza de la boca se pueden hacer buches con enjuague bucal.

¿Qué ocurre si no se cuida o limpia adecuadamente la prótesis dental extraíble?

En primer lugar, una limpieza inadecuada de la prótesis dental puede provocar halitosis, es decir, mal aliento. Este se produce por el acumulo de la placa bacteriana.

Por otra parte, si las prótesis no se limpian estas se mancharán, cambiando su color, lo que afecta la estética.

Si la prótesis no se retira durante la noche se corre el riesgo que se produzcan reacciones hiperplásicas de los tejidos que están en contacto con la prótesis permanentemente. También se puede sufrir de estomatitis subprótesis. 

Si se usan cremas concentradas para limpiar las prótesis estas se deteriorarán y formaran poros en los que se acumularan bacterias y sarro.

Referencias

  1. Navarro J, Rodríguez T, Corona M, Áreas Z, Limonta L. Mantenimiento, manejo y cuidado de las prótesis dentales en pacientes atendidos en una consulta de estomatología general integral. MEDISAN 2016; 20 (10):4067-4074. Disponible en: Scielo.org
  • Belandria A, Perdomo B. Uso, cuidados y estado de prótesis removibles en una población rural dispersa. Revista Odontológica de los Andes, 2007; 2 (2):4-11. Disponible en: Users
  • Menéndez L. La consejería de salud bucal y su utilidad para la especialidad de Prótesis Estomatológica. Rev Cubana Estomatol 2003; 40 (2). Disponible en: Scielo.org
  • Ayuso-Montero R, Martori-López E, Brufau de Barberá M, Ribera -Uribe M. Prótesis removible en el paciente geriátrico. Av Odontoestomatol, 2015; 31 (3): 191-201. Disponible en: Scielo.org.
  •  Azcona L. Prótesis dentales. Cuidado e higiene. Farmacia profesional. 2007; 21 (8):54-57. Disponible en: Elsevier.es
Salud Natural One

¿Cómo perder el miedo de ir al dentista?

Se ha visto que entre un 5 y un 35% de la población siente miedo al ir al odontólogo. A este tipo de miedo se le denomina odontofobia y repercute desfavorablemente en la salud bucal de estos pacientes. El miedo por lo general está relacionado con conductas aprendidas y por experiencias traumáticas previas. Afortunadamente tanto el paciente como el odontólogo pueden tomar medidas para minimizar y corregir el miedo.

Sentir miedo ante la idea de ir al odontólogo es más común de los que se pueda pensar.  Se trata de una respuesta orgánica que se muestra en el individuo al toparse frente a una circunstancia que considera amenazante.

Estudios afirman que entre un 5 y un 31,5% de la población profesa sentir miedo a la hora de ir al odontólogo.

El miedo más alto se presenta en las extracciones dentales, seguido por el temor de ser víctima de una mala praxis que pueda ocasionar un daño en la mucosa oral.

De este porcentaje se puede decir que no hay diferencias significativas de acuerdo al sexo, aunque se determinó que los hombres tienen más rechazo a realizarse tratamientos odontológicos que las mujeres.

Así mismo, estos estudios han dilucidado que el miedo se incrementa en las edades extremas, es decir, en los niños debido a su inmadurez cognitiva y en los adultos mayores por el recuerdo de experiencias de tratamientos odontológicos realizados en el pasado.

¿Por qué tener miedo al odontólogo es un problema?

El miedo a los tratamientos odontológicos se define como odontofobia y es un verdadero problema porque las personas con este tipo de miedo retardan la ida al odontólogo y en ocasiones no cumplen los procedimientos de forma completa, lo que repercute significativamente en la salud bucal.

La silla odontológica es un implemento que inspira respeto e intimida, pues por un lado implica que pondrán una lámpara en tu cara y por la otra está el no muy agradable sonido de las turbinas del taladro, así como también el uso de agujas. Obviamente nada de esto es fácil de asimilar.

Sin embargo, también es cierto que si las cosas son bien manejadas no habría razón por el cual deba prevalecer el miedo al odontólogo.

Primero, la luz es inofensiva y solo sirve para que el odontólogo pueda visualizar el interior de nuestra boca que normalmente es oscura y para que esto no moleste se deberá mantener los ojos cerrados.

En cuanto a las agujas estas precisamente son usadas para colocar la anestesia, es decir, una sustancia que hará que los pacientes no sientan ningún dolor durante el procedimiento. Y en cuanto al taladro este no hará ningún daño.

Por otra parte, no hay que olvidar que junto a ese panorama se encuentra un gran profesional, que es el odontólogo, una persona que está debidamente capacitada para atender a sus pacientes de la mejor manera posible.

Este profesional cuenta con las herramientas necesarias, no solo para solventar el problema de salud, sino además brindará un ambiente de confianza en el que sus pacientes se sientan a gusto y seguros.

Además también está entrenado para generar seguridad y confianza a los más pequeños de la casa.

Por ello es aconsejable que los niños sean llevados al odontólogo desde temprana edad y así estos se vayan acostumbrando a la consulta odontológica sin problema. Entonces, ¿por qué hay tanto miedo para ir al odontólogo?

¿De dónde vienen los miedos al odontólogo?

El miedo no viene de la nada. Estos miedos por lo general vienen inculcados desde la infancia, pues suelen ser patrones fóbicos aprendidos o condicionados a una experiencia previa traumática o por aprendizaje social.

Por ejemplo, es frecuente que algunos padres amenacen a los más pequeños de la casa en llevarlos al odontólogo si estos no hacen una tarea específica o si se portan mal, de esta manera ya van sugestionando que ir al odontólogo es tan malo, como cualquier otro castigo.

También es común que los padres u otras personas cuenten sus experiencias odontológicas como desagradables y tormentosas, o que profesen su miedo abiertamente hacia el odontólogo frente a los hijos.

Este tipo de comentarios y acciones se van grabando en la mente de los niños y desafortunadamente la tendencia es repetir el patrón observado en los padres o en la sociedad, llegando a sentir miedo, aun cuando el infante no haya asistido nunca a un consultorio odontológico.

Por supuesto el miedo también dependerá del temperamento del niño, de la ansiedad materna transmisible al niño, a la inteligencia emocional de la madre para controlar al niño, entre otros factores.

Por tanto, se puede decir que la fobia desde la niñez es el resultado de las actitudes erróneas que cometen los padres o la sociedad en general de forma inconsciente, sin saber que les están provocando un enorme daño psicológico a los más pequeños.

Los padres deben entender que la odontología es una rama de la salud indispensable para mantener una buena salud oral, y por tanto inevitablemente  sus hijos en diversas ocasiones tendrán que asistir a una consulta odontológica, y lo ideal sería que lo hicieran sin prejuicios.

Otra razón evidente es que siempre se tiende a dejar la ida al odontólogo cuando ya no se aguanta más el dolor, en vez de hacerlo de forma frecuente para prevenir y conservar las piezas dentales y no solamente para restaurar o retirar una pieza.

Inevitablemente esto hace que el subconsciente asocie la odontología con dolor.

¿Qué puede hacer como paciente para evitar el miedo y el de sus hijos?

  1. En primer lugar es conveniente buscar un lugar recomendado por otros por sus buenos servicios que le inspire confianza.
  2. En segundo lugar es importante que sienta empatía con el odontólogo, que su trato sea acorde, agradable, respetuoso y delicado. Este es quizás uno de los requisitos más importantes, para poder depositar la confianza en esa persona.
  3. Por otra parte, si siente algo de temor puede tomar algún relajante de los nervios natural, como infusiones de esencias florales de Bach o un té de valeriana, para así controlar un poco la ansiedad o el miedo, que aunque no son lo mismo, son casi indistinguibles y ambos controlables.
  4. Acostumbre a sus hijos a ir al odontólogo a chequeos frecuentes, como algo normal, es decir, para revisar el estado de la dentadura, sin que haya ninguna molestia previa, solo por prevención.

De esta manera las primeras experiencias con el odontólogo serán indoloras y por tanto el niño no creará  una mala impresión desde la primera consulta, pero tampoco se debe exagerar en crear una falsa ilusión que no sentirá nada en ningún momento.

  1. Nunca alimente el miedo de los niños ofreciendo como castigo llevarlos al odontólogo si se portan mal, esto es totalmente contraproducente.
  2. Visitar frecuentemente al odontólogo para evitar padecer los dolores intensos e incómodos que produce una caries profunda.

¿Qué hará el odontólogo para evitar que sus pacientes sientan miedo?

  1. Explicará de forma relajada y armoniosa el procedimiento que realizará en la boca del paciente.
  2. Transmitirá en todo momento una actitud positiva y segura frente al paciente.
  3. Explicará detalladamente los problemas que puede ocasionar si el paciente se mueve de forma brusca durante el procedimiento.
  4. Si es posible hará que el paciente haga ejercicios de relajación y de respiración hasta que se encuentre calmado.
  5. En pacientes nerviosos el odontólogo iniciará con los procedimientos más sencillos y dejará para luego los más complicados.
  6. Evitará en lo posible que el paciente sienta dolor, en todo momento esperará el tiempo necesario para que la anestesia haga su trabajo.
  7. Advertirá con antelación si realizará alguna acción que pueda provocar alguna molestia o sabor desagradable.
  8. En todo momento mantendrá una actitud paciente y amable.

Referencias

  1. Lima M, Casanova Y. Miedo, ansiedad y fobia al tratamiento estomatológico. Rev Hum Med, 2006; 6 (1). Disponible en: Scielo.
  2. Márquez-Rodríguez J. ¿Por qué se le tiene miedo al dentista? Estudio descriptivo de la posición de los pacientes de la Sanidad Pública en relación a diferentes factores subyacentes a los miedos dentales. RCOE, 2004, 9 (2): 165-174. Disponible en: Scielo.
  3. Krahn N, García A; Gómez L, Astié F. Fobia al tratamiento odontológico y su relación con ansiedad y depresión. Fundamentos en Humanidades, 2011,  12 (23): 213-222. Disponible en Redalcy.
  4. Ramos K,  Alfaro L, Madera M, González F. Ansiedad y miedo en niños atendidos en consulta odontológica de la Universidad de Cartagena. Revista Odontológica Mexicana.  2018; 22 (1): 8-14. Disponible en Mediagrafic.org.
  5. Ferreira-Gaona M, Díaz-Reissner C, Pérez-Bejarano N, Cueto-González N, Leggio-González T, Cardozo-Lovera L, et al. Nivel de ansiedad de los pacientes antes de ingresar a la consulta odontológica. Rev Cienc Salud. 2018;16 (3):463-72.Disponible en: Scielo.
Consejos y cuidados

¿Cuándo deberías visitar de urgencia al odontólogo?

Resumen: Existen tratamientos odontológicos que pueden ser programadas, como una limpieza dental o un aclaramiento dentario, entre otros procedimientos, pero en cambio existen situaciones clínicas estomatológicas que requieren la intervención del odontólogo lo más pronto posible. Aquí te explicamos cuándo es necesario que acudas de urgencia al odontólogo. 

Muchas veces acudimos al especialista y queremos que nos realicen alguna revisión o tratamiento odontológico un día feriado o un fin de semana, cuando en realidad el motivo que lo hace acudir no es una urgencia como tal y por tanto podría esperar a que le otorguen una cita.

Es por ello que, es importante distinguir cuándo se requiere una consulta odontológica de rutina o por control por previa cita y cuándo es necesario que el paciente sea atendido a la brevedad posible.

Por tal motivo aquí se explicará cuales son las verdaderas urgencias odontológicas.

Cabe destacar que, las causas descritas aquí no solamente vienen acompañada por lo general de una gran molestia o dolor odontológico, sino que además si no son tratadas a tiempo pueden convertirse en entidades clínicas más severas y peligrosas para el paciente.

Se entiende que la molestia hace que el paciente se automedique con analgésicos y antiinflamatorios que momentáneamente le aliviarán los síntomas pero no la causa del problema, tenga en cuenta que el abuso de estos medicamentos puede enmascarar la patología y empeorar el cuadro clínico.

Así que lo mejor será acudir al especialista lo más pronto posible si se encuentra bajo alguna de las siguientes situaciones.

Pulpitis

La inflamación de la pulpa dentaria se puede producir como consecuencia de un traumatismo, por la presencia de caries profundas no tratadas o por restauraciones muy extensas.

La más frecuente es debida a caries que han llegado a la pulpa. Esto sucede cuando no se acude de forma preventiva al odontólogo para el diagnóstico temprano de las caries dentales.

Las caries por lo general van dando ciertas alertas antes de que se produzca la emergencia.

Por ejemplo el paciente puede sufrir de episodios de sensibilidad o dolor leve al consumir bebidas frías o comer dulce, pero muchas veces el paciente hace caso omiso de lo que está ocurriendo, permitiendo que ésta avance a capas cada vez más profundas.

Cuando la caries llega al nervio se genera un dolor intenso realmente insoportable en el diente afectado e incluso el dolor puede reflejarse hacia otras zonas cercanas.

En este caso la mayoría de las veces la solución es la endodoncia (extracción del nervio a través del tratamiento de conducto) o la extracción de la pieza dentaria afectada, siendo preferible por supuesto la primera opción para salvar la pieza dental. Es frecuente ir de urgencia al odontólogo con esta patología.

Aquí puedes leer más sobre por qué algunas personas desarrollan más caries que otras

Osteítis alveolar o alveolitis

Se presenta cuando días después de haberse extraído una o varias piezas dentales (exodoncia) el alveolo queda desprovisto del coagulo de sangre que protege a la herida; antes de que haya ocurrido una cicatrización satisfactoria.

Esta situación hace que la cavidad se infecte, observándose en su interior una capa de color blanquecino grisáceo y la aparición de un intenso dolor, con mal olor en la zona.

En este escenario se debe ir de urgencia al odontólogo, pues se trata de una complicación post extracción dentaria y por tanto el paciente debe ser atendido para que le sea drenado el foco infeccioso y provocar la formación de un nuevo coagulo.

Además el paciente requerirá analgésicos y en algunos casos antibióticos.

Abscesos del periodonto

Esta entidad clínica puede ser bastante grave, ya que se trata de una infección producida por microorganismos piogénicos, por tanto hay inflamación y acumulo de pus en el periodonto.

Este cuadro infeccioso es tanto doloroso, como peligroso, ya que no solo puede causar la pérdida del diente, sino que se puede producir una celulitis e inclusive llegar a producir un cuadro de bacteriemia, es decir, donde la infección pasa al torrente sanguíneo, presentándose  fiebre, malestar general y dolor intenso.

Este tipo de abscesos es común en pacientes que sufren de periodontitis crónica y mucho más si no han sido tratados y son una de las razones más claras para ir de urgencia al odontólogo.

También existen otros tipos de abscesos como por ejemplo los llamados  pericoronal o pericoronario y los endodónticos o periapicales.

Estos cuadros clínicos deben ser tratados a la brevedad posible con un drenaje del material purulento y antibioticoterapia de acción local o sistémica, dependiendo de los síntomas.

Alveolorragias

Después de una extracción dentaria se puede presentar una hemorragia una vez estando en casa por la rotura del coagulo sanguíneo.

En este caso se debe acudir inmediatamente al odontólogo para que este realice las maniobras correspondientes para detener el sangrado.

Traumatismo dentoalveolar

Otro motivo para ir de urgencia al odontólogo son los traumatismos dentoalveolares.

Los traumatismos dentoalveolares son consecuencia de accidentes, en donde se produce una lesión de extensión e intensidad variable  sobre el órgano dentario y los tejidos adyacentes cuando estos reciben un impacto.

La lesión puede ser avulsión (el diente es expulsado del alveolo), luxación (el diente se entierra o se sobresale del alveolo) o fractura (el diente se rompe).

Siempre deben ser considerados una emergencia médica. El diagnóstico de los daños se observan a simple vista y por radiografías. Una vez detectado los daños el especialista evaluará las opciones más certeras para la restauración del daño causado.

Los niños y los ancianos son los más vulnerables a este tipo de lesiones porque suelen caerse fácilmente, en otras etapas de la vida como en la adultez y en los adolescentes son más frecuentes los traumatismos por accidentes automovilísticos o deportes extremos respectivamente.

Ajustes de prótesis

Las prótesis con el tiempo pueden generar dolor e incomodidad, ya que a medida que pasa el tiempo la boca cambia, pudiéndose observar encogimiento o retroceso del hueso o de las encías, lo que origina un desajuste en la posición correcta de la prótesis.

Esto debe ser atendido a la brevedad posible porque puede originar úlceras o infecciones en la mucosa oral, y tomando en cuenta que la mayoría de las personas que usan prótesis son adultos mayores con más razón este tipo de situación se debe atender a la brevedad posible.

La urgencia aumenta si son pacientes con problemas oncológicos, que reciben radioterapia o si son medicados con bifosfonatos.

Este caso es muy importante ir de urgencia al odontólogo.

Remoción de suturas

Es frecuente que en algunos procedimientos odontológicos se deban usar suturas, especialmente en las áreas de implantología, periodoncia, cirugía oral y maxilofacial.

Las heridas post quirúrgicas por lo general son cerradas con suturas no absorbibles. Estas deben ser retiradas en un tiempo establecido por el especialista. El retiro a tiempo es esencial para una buena recuperación.

Si bien no deben retirarse antes del tiempo, tampoco es aconsejable hacerlo después, porque se puede producir una infección grave en la zona, aunque actualmente se están implementando  el uso de suturas recubiertas con nanomateriales que minimizan un poco esta situación.

Por otra parte, mientras más tiempo pase más dolorosa será la retirada, porque el hilo puede entremezclarse con la formación de la piel nueva y ocasionar defectos en la cicatrización.  

La única manera de evitar tener que retirar los puntos es que se utilice para la sutura material reabsorbible por el organismo.  

Tenga presente que la información contenida en este artículo bajo ningún concepto sustituye una consulta médica.

Si después de leer el artículo te ha quedado alguna duda, no olvides que puedes consultar a nuestros especialistas. Ellos estarán complacidos en ayudarte y a resolver el problema odontológico a la brevedad posible.

Referencias

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  5. Díez M, Arteagoitia I. Dolor odontológico. Farmacia Profesional, 2004; 18 (9): 38-43. Disponible en Elsevier.
Consejos y cuidados

¿Por qué los dientes se ponen amarillos o se oscurecen? ¿Se podrían blanquear? ¿Cómo se logra?

Resumen: El cambio en el color de los dientes es una causa frecuente de consulta odontológica, debido a la importancia que esto representa en nuestra apariencia física. Existen elementos que definen el color dentario desde antes del nacimiento y posterior a él. Así mismo, hay factores intrínsecos y extrínsecos que influyen para oscurecerlos. Afortunadamente existen tratamientos específicos para revertir el daño.

Los dientes cumplen una función primordial en el proceso de la digestión, porque son el primer eslabón por el que pasa el alimento para ser triturado y así poder ser tragado como una masa más moldeable, convirtiéndose en el bolo alimenticio.

Sin embargo, no es la única función, pues los dientes juegan un papel fundamental en la apariencia física de los individuos, siendo entonces un elemento clave en la estética.

Por esta razón, la salud bucal siempre es tomada en cuenta en los concursos de belleza. El posicionamiento, el tamaño, el color y la integridad de las piezas dentales son los que dan el toque final a la imagen de nuestro rostro y de nuestra sonrisa.

El color de los dientes es sin duda una de las características más apreciadas y viene determinado por la información genética de cada individuo, existiendo grandes diferencias entre las distintas razas, por lo que no hay un solo patrón específico de normalidad en relación al color o tono.

Por lo general es inversamente proporcional al color de la piel, es decir, mientras más oscura es la piel, más blancos serán los dientes y viceversa.

Es decir, nacemos con una tonalidad específica, y a partir de allí por factores tanto intrínsecos como extrínsecos los dientes van poco a poco oscureciéndose o cambiando de color, siendo un motivo de consulta bastante frecuente…Pero, ¿Por qué sucede esto?  

Factores que intervienen en el color de los dientes

Existen factores que pueden intervenir para modificar la coloración de los dientes, incluso  desde antes del nacimiento y mucho más después de este.

El cambio de coloración dentario puede ocurrir por factores intrínsecos y extrínsecos.

Factores intrínsecos

En relación a los factores intrínsecos se clasifican en pre-eruptivos (durante su formación) y post-eruptivos (después de su brote al exterior).

Pre-eruptivos

Los pre-eruptivos se producen por una alteración durante la formación de la dentición, proceso denominado odontogénesis, dando origen a una anomalía o una displasia dentaria.

El cambio morfológico que producirá tal alteración puede ser muy variado, pudiendo afectar el número de piezas, la posición, la estructura interna, la forma, el tamaño, el color o una combinación de ellos.

Si ocurren alteraciones en el proceso de formación del esmalte (amelogénesis), como por ejemplo la hipocalcificación e hipomaduración se producirán dientes con anomalías visibles, siendo una de las más notorias la variación del color entre amarillos-naranja hasta marrón.

Existen un sin número de anomalías que son hereditarias, ya que se producen por una mutación genética. Estos cambios pueden tener un rasgo hereditario autosómico recesivo o dominante o puede estar ligado al sexo.

En ocasiones son no sindrómicas, es decir, son hechos aislados como en la amelogénesis imperfecta y en otras son sindrómicas, donde la anomalía está ligada a múltiples malformaciones orgánicas que acompañan a las dentarias.

Cabe destacar que la amelogénesis o dentinogénesis puede alterarse por factores ambientales, ejemplo si la madre embarazada es tratada con tetraciclinas. Se ha comprobado que este antibiótico produce malformación dentaria y por ello está contraindicado en embarazadas y en niños pequeños.

Post-eruptivos

En relación a los post-eruptivos se refiere a la aparición de manchas a nivel de las capas profundas del tejido dentario causado por fisuras que se producen a nivel del esmalte por traumatismos, presencia de caries, por envejecimiento, múltiples restauraciones con amalgama y exposición a medicamentos.

Esto permite que sustancias cromógenas del exterior puedan penetrar el diente hasta su interior.

También el padecimiento de ciertas enfermedades pueden modificar internamente el color de los diente, como la porfiria eritropoyética congénita.

En esta patología se observa eritrodoncia, es decir, acumulo de porfirinas a nivel dentario lo que proporciona un color café-rojizo.

Así mismo, en la ictericia grave de la infancia los dientes se tornan amarillos verdosos.  

Entre los medicamentos utilizados en edades adultas que podrían influir en el color amarillo de los dientes se encuentran los antidepresivos y antihistamínicos.

Factores extrínsecos

Si el proceso de formación de los dientes es normal, la tonalidad de nuestros dientes estará sujeta a nuestra raza, siendo los dientes temporales siempre más claros que los permanentes.

El color final observado es el resultado del tono de la dentina asociada a la transparencia y a la luz refractada en el esmalte, por ello puede haber diferencias de color entre un diente y otro en un mismo individuo.

Cualquier cambio  que se produzca en la superficie del esmalte, bien sea en su composición, dureza o espesor va a producir un cambio en la tonalidad del diente.

Como los dientes están formados por tejidos vivos, estos son sumamente permeables, por tal motivo algunas sustancias pueden penetrar la capa más superficial e ir cambiando la tonalidad de los mismos.

Entre los factores extrínsecos que afectan el color de los dientes se encuentran, la exposición permanente a alimentos que contienen sustancias cromógenas capaces de pigmentar el tejido dentario, aunado a la mala higiene dental y a defectos en la salivación.

Como ejemplos de alimentos se pueden mencionar ciertos vegetales como la remolacha, la zanahoria, el tomate o ciertas frutas como los arándanos. También las bebidas como el café, el té, las gaseosas y los vinos tintos o sustancias químicas como la nicotina y el alquitrán contenidos en los cigarrillos. 

Otras causas pueden ser debidas a la presencia de agentes microbianos que producen pigmentos cromógenos o la exposición excesiva al fluoruro, ácido fosfórico, furfurales, clorhexidina, etc.

¿En qué sitio se manchan los dientes?

Principalmente los pigmentos se adhieren en aquellos sitios donde las cerdas del cepillo dental no llegan o lo hacen con dificultad. También tienden a oscurecerse los dientes que han pasado por un tratamiento de endodoncia.

¿Los dientes se pueden blanquear?

La respuesta es sí. En este sentido, cada vez hay mayor interés en la población por la aplicación de tratamientos que blanqueen los dientes, debido al gran auge que existe hoy día por la estética y por la influencia que esta ejerce sobre el aumento de la autoestima.

Existen muchas técnicas y tratamientos para el blanqueamiento de los dientes. Desde el siglo pasado se viene experimentando una serie de sustancias para ser utilizadas para tal fin.

En este sentido, los avances han sido importantes, sin embargo, cabe destacar que el tratamiento debe ser especificado siempre por un especialista, pues no es tan sencillo como parece.

Los compuestos que se utilizan para blanquear los dientes deben cumplir parámetros específicos para satisfacer el efecto deseado y debido a lo delicado que resulta solo debe ser manejado por especialistas.

Si la sustancia blanqueadora no se encuentra a la concentración indicada y el tiempo de exposición no es controlado, el efecto podría ser devastador.

Por este motivo hay que desconfiar de los tratamientos propuestos por entes no autorizados para tal fin.

El blanqueamiento resulta más fácil cuando se trata de manchas superficiales, mientras que el tratamiento es más cuesta arriba cuando el oscurecimiento es interno, sin embargo se han logrado resultados muy alentadores con las técnicas de hoy día. 

¿Qué contienen y qué función cumplen los agentes de aclaramiento?

La mayoría de ellos contienen peróxido de carbamida o compuestos de peróxido de hidrógeno como sustancias activas que se utilizan con calor o con exposición a la luz, siendo esta última la más aconsejable. La concentración puede variar desde 3 al 40%. 

Estos a su vez son mezclados con compuestos inactivos como agentes espesantes, tensoactivos, conservantes, saborizantes y excipientes.

Cada uno cumple una función. Los compuestos activos actúan como agente oxidante, liberando radicales libres que actúan para disolver el pigmento.

Entre tanto, los inactivos ejercen diversas funciones. El agente espesante garantiza una mayor retención para una acción más prolongada del producto, aumentando la capacidad de oxidación de las sustancias pigmentarias.

Los agente tensoactivo o surfactante actúan como dispersadores del pigmento. Estos ayudan a que el producto activo se difunda mejor en el esmalte.

Los conservantes por su parte actúan previniendo el crecimiento bacteriano en el producto y a su vez acelera la desintegración del peróxido de hidrógeno.

Los saborizantes se utilizan para que el uso del producto sea agradable al paladar del paciente, dando un toque refrescante al aliento. Los más usados son la menta, y el anís.

Finalmente, los excipientes se usan para solubilizar todos los ingredientes. En ocasiones se incluye fosfato de calcio amorfo, para aumentar el brillo dental y disminuir la sensibilidad y la desmineralización del esmalte ocurridos durante el proceso.

Tratamientos

Los odontólogos utilizan una escala de colores que varían en tono e intensidad, que les sirve de referencia o guía durante los tratamientos y de esta manera saben desde que punto partieron y a donde quieren o pueden llegar.

El odontólogo debe evaluar a cada paciente exhaustivamente y él determinará si es posible comenzar la terapia de blanqueamiento o si antes se deben corregir otras irregularidades, como presencia de caries o placa dental.

Tipos de tratamiento

Dentro de la consulta odontológica

El primero es el realizado durante la consulta odontológica, en el cual el especialista tiene todo el control del proceso. Los resultados suelen ser muy alentadores y seguros.

Hoy día se cuentan con diversas metodologías, desde tratamientos que se aplican externamente sobre los dientes (blanqueamiento vital) o los aplicados internamente en la cámara pulpar (blanqueamiento no vital).

Algunos métodos simplemente buscan camuflar el manchado, por ejemplo con el uso de carillas de porcelana o coronas, especialmente cuando no es posible eliminar la mancha.

Entre las técnicas más recientes e innovadoras se pueden mencionar el blanqueamiento con ultrasonido, láser y foto-activación. Sin embargo, el odontólogo dirá cuál es el más recomendable en cada caso.

Tratamientos ambulatorios

En segunda opción, se encuentran los  tratamientos ambulatorios prescritos por el odontólogo. El paciente desde la comodidad de su hogar dará estricto cumpliendo  a las especificaciones dadas.

Esto último será primordial para que el paciente obtenga el efecto deseado y a su vez evite los efectos secundarios que puede producir el tratamiento, pues si este no es usado adecuadamente, puede ocurrir un aumento en la sensibilidad dental, náuseas, irritación gingival y de la garganta. 

Tratamiento casero

En tercer lugar se encuentra el aclaramiento casero, utilizando productos OTC (Over-The-Counter) de venta libre al público que se utilizan sin la supervisión de un especialista.

Vienen en diferentes presentaciones para ser utilizados directamente por el paciente 2 veces al día, por dos semanas aproximadamente.

Sin embargo, a pesar que la concentración del agente blanqueador activo es bajo, su inocuidad es cuestionable y hay que considerar que muchos de ellos no han sido aprobados por la FDA (Administración de Drogas y Alimentos de los EUA).

Tenga presente que la información contenida en este artículo bajo ningún concepto sustituye una consulta médica.

Si después de leer el artículo te ha quedado alguna duda, no olvides que puedes consultar a nuestros especialistas. Ellos estarán complacidos en ayudarte y a resolver el problema odontológico a la brevedad posible.

Descubre otras recomendaciones para el cuidado de tus dientes aquí

Referencias

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Educación bucal

¿Por qué algunos individuos son más vulnerables a sufrir de caries que otros?

Resumen: Las caries son un proceso infeccioso, cuyo daño se produce sobre el esmalte de los dientes. En su formación intervienen muchos factores: tales como la morfogénesis de las estructuras dentarias, los hábitos de higiene bucal de la persona, la microbiota oral, la salivación y los hábitos alimenticios. La mayoría delas veces estos problemas comienzan desde la infancia y continúan en la etapa adulta.

Las caries son un proceso infeccioso, cuyo daño se produce sobre el  esmalte de los dientes. Su formación no es un proceso rápido, todo lo contrario su comienzo y desarrollo es insidioso, sin embargo si no es detectado a tiempo la consecuencia puede llegar a la pérdida total de la pieza dental.

Para tener mayor vulnerabilidad para sufrir de caries dental, se debe cumplir una o varias de las condiciones siguientes:

  • Formación defectuosa de los tejidos del diente, como el esmalte.
  • Malos hábitos de higiene bucal
  • Presencia  de microbiota oral cariogénica
  • Hiposalivación
  • Hábitos alimenticios ricos en azúcares.

Los pacientes que presentan una formación defectuosa de los tejidos del diente tienden a realizar un cepillado dental deficiente, ya que por lo general sienten molestias importantes durante el proceso, debido a la gran sensibilidad que poseen a consecuencia de la debilidad del esmalte.

Por otra parte, dependiendo de los microorganismos  que se encuentren presente en la cavidad oral, habrá mayor o menor riesgo de formación de caries, pues no todas las bacterias son iguales, algunas son cariogénicas y otras no lo son.

Los dos tipos bacterianos pueden convivir como microbiota normal, y en ocasiones la población cariogénica podría sobrepasar la no cariogénica.

El Streptococcus grupo mutans especie mutans  y el  Streptococcus grupo mutans especie sobrinus, son los protagonistas en la formación de la caries dental.

Diversos estudios científicos han demostrado que los adultos con problemas graves de caries dental, presentan las mencionadas especies bacterianas en una cantidad apreciable, y concomitantemente poseen características propias de microorganismos cariogénicos.

Estas características son la alta capacidad que tienen estas bacterias para adherirse al esmalte y a la habilidad de acidificar el sustrato al cual se adhieren.

Mientras que los adultos sin caries, pueden o no presentar a estas especies bacterianas, pero si llegan a estar presentes, estas tienen menor capacidad de adherencia y no acidifican el medio.

Por otra parte, otro factor fundamental que interviene en que haya mayor o menor riesgo de sufrir de caries dental, es sin duda los hábitos de higiene que cumpla el individuo.

Importa mucho tanto la frecuencia del cepillado, como la forma de realizarlo, para que pueda ser eficiente en prevenir la aparición de este mal.

Recomendaciones de los especialistas para evitar las caries

Lo recomendable es que haya una limpieza al levantarse y después de cada comida, y al menos una de ellas debe ser más exhaustiva, con el uso del hilo dental. La limpieza con hilo podría realizarse por las noches.

El cepillado elimina los restos de alimentos que quedan en la boca y el hilo ayuda a deshacernos de la comida que ha quedado atrapada entre los dientes.

Al hacer una buena  limpieza, se garantiza que los azúcares sean eliminados y estos no puedan ser utilizados por las bacterias para crear ácidos, y con ello se evita el daño del esmalte de las piezas dentales.

Así  mismo, el proceso de producción de saliva es primordial, pues esta actúa como una auto-limpiante natural. Tiene la función de modular el pH, favoreciendo la neutralidad. Su composición hace que sea un excelente antibacterial y además participa en la remineralización de las estructuras.

En pacientes que sufren de hiposalivación están más propensos a padecer de caries dental. Ejemplo pacientes con el síndrome de Sjögren.

Por último, pero no menos importante, son los hábitos  alimenticios.  Si la persona es fiel amante de las golosinas o los dulces tendrá mayor riesgo de que aparezcan caries, sobre todo si se combina con una mala higiene.  

Casi siempre el individuo que refiere caries dental en la adultez, probablemente lo viene padeciendo desde niño.

Referencias

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    Disponible en: scielo
Educación bucal

Bruxismo del sueño en los niños

Resumen: El acto de friccionar o rechinar los dientes de forma inconsciente unos contra otros, genera un ruido característico en muchos niños durante las horas de sueño. A este fenómeno se le conoce como bruxismo del sueño. Su persistencia crea molestias muy dolorosas a nivel del rostro y atrofia muscular. Además, ocurre un desgaste importante en la superficie de los dientes que se friccionan. La colocación de una férula podría controlar el problema.

Fuente: Pixabay/Pxfuel

El bruxismo es conocido como el acto inconsciente de apretar y friccionar los dientes superiores con los inferiores. Si ocurre en las noches se denomina bruxismo del sueño. Aquí suele prevalecer el friccionamiento (bruxismo excéntrico).

Sin embargo, puede suceder durante el día también y se le denomina bruxismo despierto, donde predomina el apriete exagerado (bruxismo céntrico). Un mismo paciente puede experimentar ambos escenarios.

El problema se puede observar en adultos, pero son los niños los más vulnerables.

El ruido puede ser tan evidente que es capaz de interrumpir el sueño de otra persona que duerma cerca y a veces hasta su propio sueño, aunque el que lo padece no se da cuenta que esto está ocurriendo, porque es un acto involuntario.

Si los niños duermen lejos de los padres, es posible que desconozcan que esto está sucediendo. Quizás si hay manifestaciones de bruxismo diurno, puedan percatarse.

Al ruido producido se le conoce como rechinamiento dentario. El problema del bruxismo parece sencillo y sin importancia, pero la realidad es que no solo es el ruido lo que preocupa, sino las consecuencias que pueden ocurrir sobre el sistema estomatognático si esta condición no es corregida a tiempo.

Entre las consecuencias más graves que se pueden describir está: dolor intenso a nivel de los músculos que dan funcionamiento al movimiento mandibular, viéndose afectada también la articulación temporomandibular.

Durante el bruxismo la mandíbula se mueve de un lado a otro, y al mismo tiempo el paciente ejerce una gran presión cuando chocan los dientes superiores e inferiores entre sí, causando un gran daño al esmalte de las piezas dentales que se friccionan.

Los daños más destacados sobre la dentadura son: fractura de piezas, desgaste del esmalte, desarrollo de hipersensibilidad e hipermovilidad.

Otras manifestaciones que puede experimentar el paciente pediátrico, además de las ya mencionadas son: dolor de cabeza, dolor de oído, perturbación del sueño, malformación de los músculos responsables del acto de masticar, debilidad y atrofia muscular, maloclusión y desequilibrio en la articulación temporomandibular. 

Este problema no es ocasional, sino más bien repetitivo y persistente, de allí que cause tales consecuencias. Además, el bruxismo ha cobrado interés, debido a que se ha comprobado que está relacionado a la apnea del sueño y a trastornos neurológicos importantes.

El bruxismo es más común de lo que se piensa, la frecuencia en niños puede alcanzar un 41%, siendo la cifra mucho menor en los adultos. El rango de edad más afectado oscila entre los 5 a 8 años de edad. No hay predilección según el sexo, es decir, que se presentan de igual manera en niños que en niñas.

En ocasiones el problema del bruxismo pudiera corregirse espontáneamente en la etapa adulta, pero esto no siempre se cumple, y de no desaparecer, los trastornos orofaciales pueden ser lamentables, por ello conviene actuar a tiempo.

Hasta ahora se han descrito dos tipos de factores: los primarios parecen no tener una causa definida, por tanto, se le conoce como factor idiopático.

Los segundos son debidos a muchos factores entrelazados entre sí, donde pueden participar: la morfología del sistema óseo-masticatorio, el entorno social, psicológico, bioquímico, neurológico, medicamentoso y hasta el patrón respiratorio.

Por otra parte, durante mucho tiempo se ha creído que el acto de rechinar los dientes en los infantes está relacionado con la presencia de una infección parasitaria, pero hasta ahora no hay evidencia científica que afirme tal creencia, por tanto es un mito.

Los niños que sufren de bruxismo tienden a expresar conductas que no son normales, como por ejemplo, tienen atracción por morderse las uñas, los labios o la parte interna de las mejillas durante el día e incluso podrían intentar roer objetos, como lápices, creyones, entre otros.

Si se observan estas costumbres en el niño es probable que en las noches rechinen los dientes. El sonido que producen los niños con los dientes mientras duermen, suele ser el motivo de la consulta al odontólogo. El especialista hace el diagnóstico después de evaluar otras características importantes, además del manifestado por los padres.

El odontólogo examinará al niño para establecer si existe dolor a nivel de los músculos de la masticación (masetero y/o temporal), es decir, al mover la mandíbula. Verificará además, si detecta o no ruido en la articulación temporomandibular, y si el paciente manifiesta dolor al momento de ser palpada. 

Por último, comprobará si hay evidencias de desgaste dentario, evaluando la gravedad del mismo, pudiendo anexar otras pruebas, como por ejemplo estudios que miden la actividad electromiográfica de los músculos de la masticación, (polisomnografía). 

El tratamiento es personalizado, cada paciente tiene necesidades distintas y requiere un seguimiento por parte del odontólogo. 

Es prudente que pueda encontrarse la etiología del problema para que sea tratada concomitantemente con el especialista adecuado.

Tenga presente que la información contenida en este artículo bajo ningún concepto sustituye una consulta médica.

Si aun después de leer el artículo le ha quedado alguna duda, no olvide que puede consultar a nuestros especialistas. Ellos estarán complacidos en ayudarle, y a resolver el problema odontológico a la brevedad posible.

 

Referencias

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Fuente: Salud Bucal MedicinaTV

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